El celtismo pide perdón al Racing y cuestiona a sus propios jugadores

La Voz VIGO

GRADA DE RÍO

Este Celta será tristemente recordado por una temporada plagada de desilusiones para su afición
Este Celta será tristemente recordado por una temporada plagada de desilusiones para su afición XOAN CARLOS GIL

17 jun 2008 . Actualizado a las 21:14 h.

El celtismo pide perdón. Por el comportamiento de sus jugadores en el campo ante el Alavés y por no poder evitar el descenso del Racing, club con el que mantienen una excelente relación. Lo primero que hicieron los aficionados del Celta fue reprobar a sus jugadores. Nada más finalizar el partido, el equipo celeste tuvo que abandonar su propio estadio en autobús mientras escuchaban el grito de «mercenarios, mercenarios» y más de un incontrolado la emprendió a patadas con el vehículo.

Minutos después el presidente Carlos Mouriño tomó la iniciativa y telefoneó a Isidro Silveira, el jerarca racinguista para pedirle perdón «porque el Celta no haya podido ayudar a la permanencia del Racing y para ofrecer toda la colaboración en materia deportiva e institucional». El lunes le tocó el turno a la Federación de Peñas del Celta. Begoña Vázquez, su presidenta, indicó que habían estado en la sede del club por la mañana y que habían enviado una carta tanto al Racing como a sus aficionados pidiendo perdón por lo acontecido. En el telón de fondo de todas las iniciativas está el evitar que la excelente relación entre ambos clubes se pueda deteriorar. Entre aficionados eran habituales las jornadas de confraternidad entre peñas y nunca se ha registrado el más mínimo incidente en el Celta - Racing.

En Vigo no solo entienden el enfado de la afición racinguista y del propio equipo verde, sino que lo comparten y así lo han expresado en público. «Nos ha dolido mucho no poder ayudarles. Los jugadores no han sido profesionales por no echar una mano al Racing y por su mala imagen con la afición del Celta tras un año horroroso. Lo sentimos porque además su presidente es celtista. Si hubiésemos bajado nosotros, también estaríamos cabreadísimos. La afición de ellos se ha llevado un palo muy grande», comentó la presidenta de las peñas celestes.

«Qué puta vergüenza»

El sentimiento que hay en el celtismo después de lo sucedido es de vergüenza, un aspecto al que aludió el capitán Esteban en el propio campo después en encajar el segundo gol. Las cámaras de A Galega le grabaron mientras caminaba desolado hacia su propia portería. «Qué puta vergüenza» exclamó el meta asturiano.

Esteban y la práctica totalidad de sus compañeros estuvo ayer ilocalizable. De vacaciones oficiales nadie quiso dar la cara aunque fuese para rebatir las acusaciones que en la víspera llegaban desde Ferrol por parte del Isidro Silveira y especialmente del vicepresidente José Criado que acusó a los futbolistas vigueses de venderse al mejor postor al estar desamparados por la Ley Concursal.

El joven Michu fue uno de los pocos que atendió el teléfono para comentar a La Voz: «Ojalá se hubiese salvado el Racing, no solo por la relación que existe, sino porque eso querría decir que nosotros no hubiésemos terminado así. Yo los entiendo, pero lo que dice el presidente es una locura que no tiene sentido. Nosotros hubiésemos ganado dinero por ganar», lo que confirma que había alguna prima a terceros.

El ovetense negó en rotundo que saliesen primados por perder: «Eso es mentira, ningún jugador sale al campo pensando en perder. Queríamos ganar ese partido y la prueba es que íbamos 1-0 al descanso, pero no sé que nos pasa en las segundas partes. Bajamos mucho a nivel físico y la verdad es que dimos una imagen muy mala».