Conseguir la salvación matemática, intentar agradar y confirmar la recuperación desde la llegada de Alejandro Menéndez. No hay más objetivo en el horizonte para el partido de esta tarde
en Balaídos en su antepenúltima comparecencia en esta interminable liga en un partido marcado por la convocatoria de protesta de la Federación de Peñas.
Con la permanencia virtual en el bolsillo los célticos han vivido una semana tranquila en el campo, pero con la actualidad en los despachos. Cada día el fútbol ocupa un lugar más secundario y tan solo aparece cada fin de semana en forma de partido liguero. El visitante en esta oportunidad es el Tenerife, otro gallito con aspiraciones que se ha quedado por el camino y a que tres jornadas vista del final de curso aún no ha sido capaz de certificar la permanencia, ni virtual ni matemática. Los chicharreros llegan a Balaídos con una racha de ocho jornadas sin ganar, aunque el pasado fin de semana en absoluto merecieron la derrota ante la Real Sociedad.
El Celta afrontará el partido con significativas ausencias, pero las bajas son un asunto menor desde hace tiempo para el cuadro vigués. La gran novedad será el debut como titular de Noel Alonso, justo ahora que finaliza su relación contractual y debe regresar al Sporting de Gijón. El asturiano se ocupará del lateral izquierdo ante la ausencia de Roberto Lago, que sigue lesionado. Agus y Rubén son el único dúo disponible de centrales con el permiso del reubicado Jonathan Vila.
En el centro del campo Vitolo vuelve para medirse a su ex equipo y después de dos temporadas en el Celta otro canario como Guayre podrá al fin disfrutar de la titularidad en dos ocasiones consecutivas, aunque este extremo está sujeto a unas pequeñas molestias que se repiten en el caso de Canobbio y que han llevado a Alejandro Menéndez a convocar a 19 futbolistas.
Frente al Tenerife, que llega a Vigo con la necesidad de puntuar, Menéndez espera que el Celta mantenga el punto de intensidad que le ha servido para regenerarse en la recta final. La posesión del balón, los ataques rápidos y las bandas son otros distintivos de la llegada del asturiano al banquillo. Quizás él sea el que se juega más en el bando celeste.
El partido también servirá para medir el grado de descontento del celtismo. La Federación de Peñas ha convocado una concentración en los aledaños del estadio media hora antes del inicio del choque como medida de protesta por el fiasco de temporada. También ha propuesto entrar al campo cinco minutos después del inicio del partido, una medida que ha encontrado réplica en Menéndez, pero la afición siempre tiene razón.