El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
Alberto Contador, líder del Giro de Italia, analizó su actuación en la carrera y lo que queda de prueba ayer durante la jornada de descanso. Su valoración no pudo ser más positiva. «El balance es buenísimo, ha merecido la pena venir», destacó.
El ganador del Tour 2007 defenderá la maglia rosa en las cinco jornadas que faltan. Se mostró muy cauto con respecto a las etapas del Mortirolo, que se disputará el sábado, y la crono de 28,5 kilómetros que cerrará el Giro el domingo en Milán. «Hay dos etapas no demasiado problemáticas, en las que habrá que controlar un poco las bonificaciones, y luego otras 2 de montaña. En la que termina en alto espero que las diferencias sean pequeñas, más o menos como hasta ahora, y el día del Mortirolo, está claro que será muy duro, señaló. En esa batalla cree que sus grandes rivales serán los italianos Riccò y Simoni.
Contador destacó de todo el equipo Astana su disposición a colaborar para mantener el liderato. «El equipo está muy bien, muy motivado y con todos los corredores dispuestos a trabajar para ganar. Tener a compañeros como Kloden y Leipheimer es una garantía y te da mucha seguridad. Tengo plena confianza en ellos y la prueba de ello es que en la contrarreloj, en vez de disputarla, se han dejado ir. Eso es una señal de que todos están por el equipo», dijo.
Sobre las etapas disputadas, admitió que el primer test montañoso no le salió como esperaba. «No estuve fino, no sé si fue por la alergia o porque era el primer día de alta montaña, pero perdí un tiempo que no debía», reconoció. Señaló que después las sensaciones mejoraron. «En la Marmolada ya me sentí mucho mejor y gané en confianza para la contrarreloj, donde mantuve a raya a mis rivales. Si antes de empezar la montaña me dicen que salgo de la etapa 16 con 41 segundos de ventaja, lo hubiera firmado», concluyó.
El español disfruta de la carrera y destaca el cariño que le dispensa la afición italiana. Podrá volver a comprobarlo hoy, en la etapa de 146 kilómetros que unirá Sondrio y Locarno.