Juan Carlos Navarro: «Espero que el equipo en el que juegue el próximo año sea mejor»

Manuel Blanco

DEPORTES

Satisfecho por una temporada en la que se ha hecho un hueco en la NBA, el jugador recarga pilas con su familia en Lugo para afrontar un verano que se prevé ajetreado

17 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

De Juan Carlos La Bomba Navarro se podría decir que es alguien con un perfil contradictorio. Sobre la cancha es extrovertido, puro nervio, desparpajo y confianza en sí mismo. De calle, sin embargo, es un tipo tranquilo, con la cabeza bien amueblada y que disfruta de su familia y sus amigos. Estos días descansa en Lugo después de haber aprobado con nota el reto de jugar en la mejor liga de baloncesto del mundo.

-El verano pasado decidió irse a la NBA con un contrato por un año, una apuesta arriesgada en la medida en que si hubiese tenido una lesión grave hubiese sido un revés muy duro. ¿Está satisfecho de la aventura americana?

-Creo que ha sido una experiencia muy positiva. Si hubiera pensado en que me podría lesionar no hubiera dado el paso. De hecho, un jugador no puede darle la vuelta a ese tipo de cosas porque a veces cuando piensas mucho en las cosas, acaban ocurriendo. Haber jugado 26 minutos de media, haber estado en el All Star, casi consigo el récord de triples anotados por un novato en una temporada, segundo mejor equipo de rookies ... ha sido todo positivo. Ha habido momentos en que lo pasas mal porque echas de menos cosas de España y porque hubo viajes en los que me sentía muy solo, pero la valoración en conjunto es muy positiva.

-En Europa se le considera uno de los mejores escoltas por su variedad de recursos ofensivos; sin embargo, en la NBA se le ha encasillado como un tirador de tres puntos. ¿No es esto un contratiempo?

-La verdad es que como en los primeros partidos conseguí meter muchos triples pues me encasillaron en ese papel, porque en la NBA se tiende a encasillar a los jugadores. Pero bueno, eso no me venía del todo mal porque allí hay buenos tiradores que consiguen unos contratos importantes. De todos modos, siempre insisto en que sé hacer más cosas y ahora la gente ya lo tiene más claro.

-All Star de novatos, miembro del segundo mejor quinteto de «rookies» de la temporada, a punto de batir el récord de triples de un novato en una temporada... ¿Cuáles son sus siguientes retos ahora?

-El siguiente es ayudar a que mi equipo juegue mejor. Todo eso que has citado ha sido en lo personal, pero en lo colectivo, que es lo que importa en este deporte, no ha ido bien. No sé dónde será, si en Memphis o en otra franquicia, pero lo que me gustaría es que el equipo en el que juegue el próximo año sea mejor. Lo cierto es que este año perdimos muchos partidos y eso es algo a lo que no estaba acostumbrado. De hecho, allí siempre nos decían a Pau y a mí que cuando perdíamos se nos notaba más. Nosotros somos una generación de jugadores ganadores, algo que se ha demostrado, y a nadie le gusta perder.

-¿Qué es lo que más le ha impresionado de la NBA?

-La organización es impresionante. Cómo viajamos los equipos, los pabellones... En realidad, si lo analizas bien entiendes que si no existiese ese nivel organizativo no podría haber tantos viajes. También te digo que en España ahora mucha gente dice con respecto a la NBA que hasta los play off la gente no juega bien, pero a mí en cuanto me empezaron a conocer me defendían que se las pelaban. Por supuesto, otra cosa que te impresiona es el nivel físico. En la NBA hay unos quince o veinte jugadores que están por encima del resto y que en este aspecto son espectaculares.

-¿Y los jugadores?

-Ha habido bastantes. Dwyane Wade, LeBron James y Dwight Howard son en este sentido de lo más potente que se puede ver. Con todo, me quedo con Chris Paul o con Steve Nash, que son pequeñitos y muy talentosos y eso tiene mucho mérito.

-El mejor momento de la temporada.

-El mejor quizás fue cuando me dijeron que iba al All Star. Y el mejor partido fue el de Nueva York, aquello fue impresionante, había 4.000 españoles en el pabellón porque era Semana Santa, hicieron la ola, estuvieron animándome todo el partido... Fue increíble. Después del partido me hicieron entrevistas los medios americanos y me preguntaban qué pasaba. Además ganamos e hice un buen partido.

-¿Y el peor?

-La marcha de Pau me generó sensaciones encontradas, la tristeza porque se iba un amigo, pero también la alegría porque se ha ido a un equipo ganador. Pero el peor momento fue un partido en Los Ángeles contra los Clippers que jugué con un dolor de muelas terrible (producto de un golpe recibido el día anterior en el encuentro ante los Lakers).