Ronaldo admitió ayer que pesa 95 kilos, ocho más de lo que debería, pero prometió esforzarse para adelgazar y recuperarse. En una entrevista concedida a un programa de variedades del canal de televisión O Globo, el jugador del Milan atribuyó el sobrepeso a los días que tuvo que pasar en cama después someterse a una operación en la rodilla para tratar una delicada lesión que lo mantendrá durante largo tiempo en el dique seco.
Aseguró que su peso ideal son los 87 kilos con los que llegó al Mundial del 2002, en el que fue campeón con Brasil, máximo goleador del torneo y mejor jugador de la competición.
«Tengo que volver a ese peso para marcar las diferencias dentro de la cancha con velocidad y agilidad», aseguró.
Ronaldo, que hace dos semanas protagonizó un escándalo con tres travestis, afirmó se está sometiendo a una dieta y que hace ejercicio físico.
«Estuve prácticamente un mes en la cama. Ahora, con mi recuperación, estoy comenzando a hacer de bicicleta, nadando mucho y gastando más calorías de que las que consumo. La semana pasada comencé un régimen de atleta», afirmó.