El Deportivo pierde en el Calderón, pero mantiene su plaza de Intertoto

La Voz

DEPORTES

El cuadro coruñés pagó cara su acusada falta de tensión desde el inicio, aunque mejoró en el tramo final

12 may 2008 . Actualizado a las 13:48 h.

El Deportivo se presentó en el Vicente Calderón sin mucho afán y fue castigado con una derrota (1-0) por jugar caminando. A pesar del tropiezo, los rivales colaboraron con la causa y la Intertoto es blanquiazul. De momento, porque se la jugará pendiente del Athletic en último partido contra el Villarreal en Riazor.

Tal como anunció Miguel Ángel Lotina el sábado, el Dépor salió ayer a disfrutar. Pero con el juego del Atlético de Madrid. Después de unos minutos en el que ninguno de los equipos quería comenzar a agredir, el conjunto blanquiazul decidió desequilibrar la balanza con un mal saque de banda, un par de pérdidas de balón del mediocampo y tres errores graves de la defensa. Todos terminaron con ocasiones locales y el Atlético no tuvo más remedio que hacerse con el mando. Sin embargo, salvo el careo que ganó Aouate al Kun, los de Aguirre tampoco transmitieron mucho miedo a primeras dadas. El Deportivo continuaba con su acopio de imprecisiones, a pesar de lo cual Xisco tuvo la oportunidad de situar en el marcador un 0-1 que sería injusto, pero interesante.

El conjunto madrileño ponía en su juego un poquito más de velocidad, calidad individual y voluntad, suficiente para mantener la pelota en tres cuartos de campo y controlar el partido. En el minuto treinta y cinco, la práctica totalidad de los futbolistas blanquiazules habían cometido algún notable error.

Con todo, se vivían momentos inexplicables, como la jugada en la que Juan Rodríguez se inventó un buen centro que dejó solos en el borde del área pequeña a Xisco y Sergio, y el balear evitó el remate del catalán y, con ello, un posible gol. Filipe tuvo la suya de falta directa. A esas alturas, el dominador Atlético podría haber tenido un tanto en su haber, y el dominado Deportivo, por lo menos, tres. Fútbol veredes .

Pero todo cambió contra pronóstico (el cerocerismo se llevaba la palma en las apuestas dada la incompetencia de unos, frente a la incomparecencia de otros) y una arrancada de Antonio López, combinada a la perfección con un mal movimiento táctico de Manuel Pablo, dejó el camino libre al pase de la muerte. Y Forlán mató. De forma simultánea, el árbitro pitaba el fin de la primera parte.

Tras el descanso, Aguirre metió a Simão buscando el segundo. No sirvió de mucho la lección de Lotina en el intermedio y el Dépor volvió a salir a velas vir. Demasiados espacios para un equipo que gusta del balón en profundidad. La única mejora apreciable, la acumulación (y no siempre afortunada) de jugadores en el centro, por donde se empeñaba entrar el rival. El Kun también logró sacar algo en limpio en esa situación.

El Dépor continuó facilitando la vida a su rival y este no agradeció el gesto, de manera que el duelo se abrió. Con Riki y Lafita, fue más vertical y el Atlético hizo de las suyas. El partido terminó en su momento más blanquiazul.