Los actuales números son similares a los que había hace medio siglo

La Voz

VIGO

15 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde que Balaídos fue inaugurado el 30 de diciembre de 1928 ha ido sufriendo profundas modificaciones, la más notable la de 1982 para el Mundial de fútbol. El Celta empezó jugando en el campo de Coia, y en su traslado a la actual ubicación, notó una mejoría en la presencia de seguidores. En los años 50, en los que el Celta vivió una etapa dorada caracterizada por verse en Primera, la presencia de aficionados era de unos siete mil seguidores por partido. Hay que tener en cuenta que por un lado el aforo era mucho menor, y por otro que los medios de comunicación existentes no permitían con tanta facilidad la llegada del celtismo hasta el estadio vigués. Los números de esta temporada, en afluencia de espectadores, son similares a los que se daban entonces, pero muy inferiores por ejemplo, a los de la década de los setenta.

El Celta llegó a tener entradas de quince mil espectadores jugando en Segunda B, a principios de los ochenta. Esta fue la única década que experimentó una ligera regresión en la afluencia de aficionados, para conducir a la posterior eclosión de los noventa.

Desde la entrada del siglo veintiuno, la presencia de aficionados en las gradas de Balaídos ha ido descendiendo hasta unos registros alarmantes. Ni siquiera la presencia de la televisión está garantizada en todos los partidos. La entrada más baja de esta campaña, ante el Sevilla Atlético, no había cámaras.