Immelman gana de principio a fin

DEPORTES

El sudafriano vence en un Masters que lideró desde el jueves y frustra la meta de Tiger de lograr el grand slam

14 abr 2008 . Actualizado a las 12:03 h.

Una tarde de primavera de 1973, Ray Floyd ganó el Masters a lo grande, como líder desde el primer día. Ayer, 35 años después, Trevor Immelman entró definitivamente en el grupo de los elegidos del golf mundial al repetir su hazaña. El jugador sudafricano apenas dio síntomas de debilidad. Partía con un par de golpes de ventaja y terminó con una renta de tres golpes sobre Tiger Woods. Tras el último putt, le esperaban su mujer y su hijo Jacob, vestido de verde, a juego con la nueva chaqueta de papá. También pasa a la historia como el golfista que se llevó el título que había señalado El Extraterrestre como su primera parada para completar el grand slam en el 2008. El número uno mundial, vencedor de 13 majors, sigue sin conseguir un gran título llegando desde atrás.

La jornada, marcada por el viento, enfrentaba a Immelman a una prueba exigente. El jugador sudafricano, de 28 años, nunca había salido como líder de un major el último día. Pero no dio síntomas de debilidad. Pareció sufrir al final de la primera parte de su recorrido. Porque tuvo en su mano dar un golpe de autoridad en el hoyo 7. Falló un putt fácil que le habría dado cinco golpes de ventaja sobre su compañero de partido, Brandt Snedeker, entonces segundo. Se apuntó un bogey en la siguiente bandera. Y dio dos golpes defectuosos en el 9, pero entonces recuperó su mejor golf, primero desde el bunker y después con un putt que le dejaba con dos impactos de ventaja sobre Steve Flesch, entonces ya segundo.

En los nueve últimos hoyos de Augusta, la gran prueba antes de vestirse la chaqueta verde de ganador, Immelman no pasó apuros. Snedeker jugó con alegría y combinó golpes geniales con nueve bogeys; el zurdo Steve Flesch, con una sólida carrera a sus 40 años, se vino abajo al final; Mickelson no reaccionaba...

Los ingleses

El domingo también certificó el bajón de Paul Casey, que sufría como ya lo habían hecho antes todos y cada uno de los ingleses que ilusionaron durante el inicio del Masters: Justin Rose, Lee Westwood e Ian Poulter. Así que, sin hacer su mejor Masters, Woods se vio segundo, un resultado insuficiente después de las expectativas que generó su asombroso inicio de temporada, con siete títulos consecutivos. «No metí un putt en toda la semana», comentó contrariado junto al green del hoyo 18, con una tarjeta con tres birdies y otros tantos bogeys.