La desertización que han sufrido las gradas de Balaídos en esta temporada es otro tema que preocupa al celtismo. Sus seguidores han asistido al peor año en apoyo de los aficionados que ha estado motivado por múltiples razones. Desde la peña Valdeorras, su presidente Fernando Losada, resulta el más autocrítico. «La culpa de esta temporada la tenemos todos, y no solo el presidente. Hemos fallado todos y por eso el Celta se queda en Segunda otra temporada más. Las peñas tampoco hemos estado bien, aunque por supuesto lo que sucede en el campo tiene unos responsables mayores. Habrá que mejorar todo para el próximo año».
Reyes Álvarez, de Alma Celeste considera sin embargo que la presencia de Carlos Mouriño en el cargo es la que ha motivado este abandono de los seguidores. «Creo que mientras siga siendo presidente, da igual el entrenador que traigan porque esto no va a cambiar». Otros peñistas consideran que muchos carnés fueron retirados por la no renovación de Gustavo López. La falta de identificación con el equipo es otra de las causas apuntadas para que las gradas estén tan vacías.