El futbolista recuerda con cariño su gol contra el Valladolid.
-¿Pensaba jugar por la permanencia?
-Cuando vienes te imaginas que vas a pelear por grandes cosas, lo que pasa es que aquí cuando ves la competencia y lo que está pasando piensas que es complicado, no queríamos estar en descenso nadie, pero toda la gente joven que está aquí tiene que ir aprendiendo de estos momentos malos y sé que cuando vengan los buenos lo vamos a valorar más y lo vamos a disfrutar todavía más.
-¿Cuál fue su momento más bonito de la temporada?
-Tengo algunos: el primer gol con el Dépor es uno de los más importantes y el que marqué contra el Valladolid en esta segunda vuelta, el 3-1, fue muy bueno, porque hacía tiempo que no ganábamos en Riazor y la gente se volcó con nosotros, fue al hotel y fue una noche especial para todos.
-¿Y el peor?
-Las dos lesiones, quizá más esta segunda por cómo fue y por cómo se están dando las cosas, pero hay que levantar la cabeza porque así más rápido se sale de esto.
-¿Le quedó una espina?
-La de que pude haber mostrado un poco más, pero desgraciadamente por las lesiones no fue posible. Pero me queda la tranquilidad de que escucho comentarios, veo prensa, me dicen compañeros y no he recibido ninguna crítica mala y eso para mí en mi primer año ha sido muy bueno. A la gente que viene de fuera le cuesta adaptarse. A mí me ha costado un poco menos y haber hecho una primera vuelta aceptable, digamos, para mí es de mucho valor.
-¿Se verá pronto al mejor Guardado?
-Esperemos. Yo también lo estoy descubriendo. Tengo 21 años y yo creo que todavía me quedan muchas cosas, tengo que aprender, tengo que tomar experiencia, y ojalá que más adelante en un año, dos, tres años sea un jugador más hecho y derecho pueda mostrar al mejor Guardado.
-¿Y en el Dépor?
-Por qué no. Yo tengo contrato por cuatro años y esa es mi mentalidad ahora. Cuando salga algo ya lo analizaremos, pero mi cabeza ahora está en el Dépor.