Un enfrentamiento entre las hinchadas de los equipos colombianos América y Cali dejó al menos 45 personas heridas, 10 de ellas graves, en el partido disputado entre ambos en la ciudad caleña. Durante los incidentes el entrenador del América, Diego Umaña, también golpeó a su colega, el uruguayo Daniel Carreño.
Portavoces de la Cruz Roja dijeron a medios locales que al menos diez hinchas presentan heridas por arma blanca y que al menos cinco miembros de la Policía resultaron fuertemente golpeados con palos y piedras.
Tras el partido, que quedó suspendido por el árbitro tres minutos antes del final del tiempo reglamentario y que en aquel momento registraba la victoria del Cali (1-0), los enfrentamientos entre hinchas se trasladaron a la calles aledañas al estadio. La situación se generó cuando en la tribuna sur del estadio seguidores del América comenzaron una pelea en la que salieron a relucir puñales, piedras y palos.
La Policía entró a la tribuna para intentar controlar los desmanes, pero fueron atacados por los hinchas, que olvidaron sus rivalidades y cargaron contra los uniformados. Minutos después, y cuando ya los enardecidos seguidores intentaban romper las puertas que dan acceso al césped, el árbitro interrumpió el partido.
En el centro del campo, varios jugadores rodeaban al árbitro y más adelante se sumaron los técnicos Diego Umaña y Daniel Carreño. Sin que estén claros los motivos, el visitante dio un codazo a Carreño, quien cayó al suelo. El entrenador uruguayo intentó responder a la agresión, pero fue controlado por sus jugadores.