«Ahora tengo miedo, aún no he decidido si voy a seguir»

X.?R. Castro

DEPORTES

El colegiado acusa las secuelas físicas y psicológicas de la agresión que sufrió a manos del padre de un jugador infantil

08 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Gael Neira González, el jovencísimo colegiado de 14 años que fue agredido por el padre de un jugador después de un partido de categoría infantil entre el Alerta Traviesas y el Ponteareas, todavía no ha decidido si seguirá arbitrando. Asegura que está muy afectado tras vivir su primer incidente en los cuatro años que lleva en la actividad e insiste en que todavía tiene miedo, aunque está recibiendo el apoyo y la solidaridad de todo el colectivo. Contrariamente a lo que sostiene Vicente Celeiro, técnico del Alerta, Gael Neira afirma que no ha mentido en la redacción de un acta en la que reflejó los graves insultos que le profirió el que fuera jugador del Deportivo y del Celta.

-¿Qué recuerda de los hechos?

-Le entregué la llave a los de la cantina y nada más bajar las escaleras ya me tiraron una mochila, seguí bajando y me agarraron por el hombro y ahí fue cuando me pegaron una patada y me escupieron en la cara. Después un padre se echó a correr detrás de mí, pero lo agarró el entrenador.

-¿Tuvo protección por parte del Alerta?

-No. La situación era «sal y si te dan te jodes».

-¿Durante el partido había pasado algo?

-No hasta que el entrenador local reclamó un fuera de juego que no era claramente; me protesta y le enseño la segunda tarjeta. Al reanudarse el juego, la delegada del mismo equipo me insultó y también la tuve que expulsar. Después comenzó a insultarme una persona y su hijo, que era jugador, también se animó y tuve que echarlo.

-En el Alerta sostienen que el acta no refleja la realidad.

-Yo en un acta nunca mentí ni nunca mentiré. Solo puse lo que me dijeron ellos, nada más.

-Pero fue el desencadenante del altercado en vestuarios.

-La delegada al ver el acta vino y me agarró por el pecho. Me dijo que no me había llamado hijo de puta en el campo pero que me lo llamaba en el vestuario.

-¿El partido había estado caliente?

-En el campo, no; en la grada, cuando empezó el entrenador. Después ya se animaron los padres. El problema siempre son los padres, con los chavales no pasa nada.

-Anunció que iba a presentar denuncia, ¿lo ha hecho?

-Estoy esperando a saber el nombre del agresor para hacerlo.

-¿Es la primera vez que le pasa algo así?

-Una vez también tuve un problema con un padre, pero al final nada. Hace más o menos un año, en un partido de cadetes.

-¿Cuáles son los partidos más complicados que tiene?

-Yo pito de juveniles para abajo y nunca he tenido ningún problema, pero todo depende de los padres. En juveniles los padres ya no se meten tanto, pero en el resto más.

-¿Considera que este incidente es un hecho aislado?

-Hay tranquilidad. Llevo cuatro años arbitrando y esto se puede considerar como un hecho aislado.

-¿Va a seguir en el mundo del arbitraje o se lo está pensando?

-En estos momentos tengo miedo, aún no he decidido si voy a seguir arbitrando, pero tengo apoyo de todos mis compañeros y del colegio. Aún no sé qué decisión tomaré.

-¿Está muy afectado en el plano psicológico?

-Sí, muy afectado, pero también a nivel físico, porque tengo mucho dolor en el cuello y en la espalda.