Unos 2.000 aficionados se congregan delante del ayuntamiento badalonés en la recepción del equipo.
11 feb 2008 . Actualizado a las 23:06 h.La afición del Joventut ha abarrotado la plaza de la Vila de Badalona para festejar la consecución de la Copa del Rey. No cabía ni un alfiler. La plaza de la Vila se tiñó de verdinegro para festejar, once años después, el título de Copa conquistado por Rudy Fernández y sus compañeros en Vitoria y enloqueció con el equipo a gritos de Viva la Penya y viva Badalona.
Unos 2.000 aficionados se congregaron frente al ayuntamiento para rendir tributo a los suyos. La expedición del DKV, encabezada por su presidente, Jordi Villacampa, y el técnico, Aito García Reneses, fue recibida en el consistorio por Maite Arqué, la alcalde de la ciudad.
Arqué, quien presidió uno de sus últimos actos en el cargo ya que dejará el ayuntamiento para ir en la listas al Senado del PSOE, se mostró emocionada por la conquista del trofeo. «Es un regalo que no olvidaré nunca», aseguró.
El capitán de la Penya, MVP de la competición y la auténtica estrella de este equipo, Rudy Fernández, tomó el relevo para recordar que el título copero es sólo «una parte de lo que llegará este año», refiriéndose a las opciones del conjunto de conquistar la Liga ACB y también la Copa ULEB.
Tras el breve acto institucional, los jugadores verdinegros salieron al balcón del ayuntamiento, y Badalona enloqueció. Rudy, por supuesto, fue el mas aclamado.
El escolta incluso interactuó con los aficionados con una serie de cánticos, y éstos le correspondieron con un «nosotros te queremos, Rudy quédate», aludiendo a su más que posible marcha a la NBA la próxima temporada.
El base estadounidense Demond Mallet se arrancó con un «Badalona te quiero» y otros como el pívot checo Petar Popovic se atrevieron a apelar a la rivalidad histórica con el Barcelona con el clásico «bote, bote, bote, culé el que no bote».
Todo esta fiesta transcurrió durante un tiempo sin micrófono -en principio no había instalado ninguno para que la plantilla pudiese dirigirse a su público- por lo que muchos jugadores se dejaron los pulmones para hacerse escuchar mientras pedían a la multitud unos segundos de silencio.
Rudy Fernández expresaba su alegría por ser partícipe de esta fiesta: «Estoy muy contento de ofrecer a la gente de Badalona este título, muy importante para el club porque hacía años que lo buscaba y que nos da ánimos para luchar por más».
El alero checo Lubos Barton recordó que 'la Penya' se merecía por fin la Copa «después de tres años -por las temporadas que lleva él en la entidad- intentándolo» y considera que éste es «incluso más importante y difícil de lograr que la Copa FIBA» que el Joventut conquistó hace dos años.
La expedición abandonó poco después la plaza de la Vila para escenificar el fin de fiesta en el Olímpico, junto a miles de aficionados más. Badalona, considerada históricamente como la capital del baloncesto, tenía hambre de Copa después de la conquistada en 1997 ante el Cáceres y de acariciar el título en 2004, cuando perdió la final contra el TAU, precisamente el equipo al que ayer batió.