Max Mosley, presidente de la FIA, ha declarado que si en el futuro un equipo es hallado culpable de espionaje será expulsado del campeonato del mundo de fórmula 1. «Si esto vuelve a suceder, el equipo implicado, sea cual sea, no podrá seguir en el campeonato», señaló el británico.
«En el caso de McLaren, todo el mundo se sorprendió por los cien millones de dólares de multa, pero habría sido más caro si el equipo hubiese sido expulsado del campeonato», agregó el presidente de la FIA. «No se puede poner freno a lo que alguien tiene en su cabeza, pero lo que sí podemos es acabar con el tránsito de informaciones por medios escritos o electrónicos», señaló.
«Si alguien utiliza esas informaciones demostrará que no es muy listo porque en un equipo moderno de fórmula 1 no se puede hacer sin dejar rastro. Y nosotros encontraremos ese rastro», comentó Mosley.
El 2007 estuvo marcado por el caso de espionaje de McLaren a Ferrari, que acabó con una multa de 100 millones de dólares al primero y la retirada de todos sus puntos del Mundial de Constructores.