La selección gallega rebasará en Vigo la veintena de partidos

DEPORTES

El ferrolano Jorge Deza rescata en un libro datos y anécdotas del combinado del país desde su debut en Coia en 1922

21 dic 2007 . Actualizado a las 02:49 h.

Hubo un tiempo en que los viajes de la selección gallega de fútbol eran una odisea. Una etapa en la que podían surgir contratiempos en la frontera pese a que la prensa de la época veía en juego en cada partido el «honor de Galicia». Así pasó en Tui, en mayo de 1923, con futbolistas detenidos camino de un encuentro en Lisboa con la selección de la capital portuguesa. Al final, dos jugadores se quedaron a este lado del Miño por problemas burocráticos. Lo recoge el investigador ferrolano Jorge Deza en su recién editado libro sobre el equipo del país, que jugará la próxima semana en Vigo su vigésimo primer encuentro.

Uno de los porteros convocados al próximo partido, Queco Piña, respaldó ayer la presentación en el Ateneo Ferrolán de Historia da selección galega de fútbol, 1922-2006 , un volumen con caricaturas de Castelao y fotografías históricas. Deza arroja luz y rigor a la dispersa bibliografía que hasta el momento recogía el pasado de la selección gallega. En total, recupera veinte partidos, más de los que se solían reconocer. «Quedan excluídos algúns que de forma gratuíta se mencionan ás veces, os de combinados de xogadores de equipos galegos, algúns de fóra», explica el autor del primer libro sobre el combinado autonómico.

La selección nació muy vinculada a Vigo, de donde tomaba la mayoría de los futbolistas. Deza rescata el primer partido, además oficial, disputado en el campo de Coia en el mes de noviembre de 1992. El equipo del Centro fue el rival de ese debut en la Copa Príncipe de Asturias, en la que el combinado dirigido por José Bar y Fernando de Castro logró el subcampeonato. «Coñécense catro partidos oficiais. A prensa da época presentaba todo aquilo como un gran acontecemento, algo grandioso. Dicía que a gloria de Galicia estaba en xogo, sobre todo contra seleccións coma a do Centro ou Andalucía».

De Coia la selección saltó a Bouzas, Pasarón, Riazor, O Inferniño... En Ferrol jugó su último partido de la primera época. El encuentro contra el Racing, en julio de 1939, sirvió como homenaje al club verde, flamante subcampeón de la Copa de España. El combinado gallego estaba copado entonces por futbolistas del Deportivo y el Racing.

Cada época tiene su puesta en escena. En una ocasión, la selección jugó con un escudo insólito, «de inspiración celta, cun dragón verde sobre fondo duorado», recuerda Deza.

En los 18 encuentros de aquella etapa inicial, en los años veinte y treinta del siglo pasado, la selección gallega estaba acostumbrada a jugar fuera. Actuó también en el Metropolitano de Madrid, en el campo de la avenida de la Reina Victoria de Sevilla, en el viejo estadio del Sporting de Lisboa... Y los rivales incluyeron combinados regionales, clubes gallegos y hasta un elenco de jugadores de la Armada Británica.

En la biblioteca de Oporto encontró Deza los detalles de aquel desplazamiento a Lisboa en 1923, después de los problemas en la frontera de Tui. «Era a primeira visita a Portugal e, ao mellor pola inexperiencia, algún dos xogadores non tiña a documentación en regra. A maioría da expedición chegou finalmente ao partido co tempo xusto e os xogadores foron recibidos coma heroes. Os tempos da Unión Europea aínda quedaban lonxe...», comenta el autor con ironía.

Deza recoge los datos y fichas técnicas de la veintena de partidos del equipo del país. «Tamén figuran as crónicas da época nos xornais, e como presentaban e informaban dos partidos. E recollemos a relación completa de todas as persoas que vestiron algunha vez a camiseta de Galicia, cos seus datos», añade Deza, que ya había publicado un libro sobre la historia del Racing.