El defensa salmantino asegura que los jugadores son los culpables de lo que está pasando en el equipo
11 dic 2007 . Actualizado a las 02:25 h.El salmantino Jonathan Martín, uno de los capitanes racinguistas, salió ayer en defensa de la continuidad de los técnicos Juan y José Veiga al frente del equipo: «Los entrenadores son los mismos que en la temporada pasada ascendieron al equipo y los que esta temporada, tras las primeras jornadas, nos iban a ascender a la Primera División. Son los mismos que están ahora a un punto del descenso. Creo que en este barco vamos todos y para mí sería un error cargar ahora contra Veiga, contra los hermanos, y destituirlos porque no tendría sentido. Esta es una situación de los jugadores y somos los jugadores los que tenemos que sacar el equipo adelante».
El central racinguista dice que en las situaciones malas: «Si que es cierto que el entrenador siempre es el cabeza de turco. Sin embargo, repito que los jugadores somos los máximos responsables de esta situación y somos los que sacaremos esto adelante. La afición se puede expresar con pitos, con aplausos, con cánticos pero yo les pido que durante el partido nos gustaría recibir ese apoyo que necesitamos y que una vez que finalice el partido asumiremos lo que sea, pitos, pañoladas o de cualquier otra forma que los aficionados quieran hacernos ver su enfado. Insisto y pido a la afición que durante los 90 minutos del partido nos anime porque el equipo lo necesita y se lo agradecerá».
Aclaración
Jonathan Martín pidió comparecer en la sala de prensa de A Malata para aclarar que se malinterpretaron sus palabras, ya que asegura que él no quiso meterse con los afición racinguista al final del partido frente al Granada 74: «Vi publicado en un periódico que yo había hecho unas críticas hacia la afición y quiero aclarar que no es así, creo que se malinterpretaron mis palabras en la radio al final del partido ya que yo en ningún momento critico a la afición. El periodista de la RG me comenta que es una situación difícil, que son ya diez partidos y yo admito que sí, que es una situación complicada, que cada semana será más difícil y si encima no tenemos el apoyo de la afición será más difícil todavía. Creo que eso no es criticar a la afición sino pedir a los aficionados que no es el momento de pitar al equipo sino de apoyar, de intentar animar y tener ese respaldo que en estos momentos tan complicados para nosotros es fundamental ya que sin ellos para nosotros es más difícil todavía de lo que está siendo y es a lo que me refería con las palabras que yo dije. No sé si me expresé mal o y si tu me has entendido mal _se dirigía al periodista de la RG_ y por eso ni te voy a echar la culpa ni yo me voy a retractar de lo que dije porque sigo pensando lo mismo, no es momento de silbar al equipo o de echar la culpa los entrenadores o jugadores, ya que ahora más que nunca tenemos que estar todo unidos, cuerpo técnico, club, afición y equipo para superar esta situación».
Añade que la situación es difícil pero que en su opinión se superará cuando el equipo consiga ganar un partido: «Ahora mismo lo que está fallando es la cabeza de los jugadores. Ojalá que sea con el trabajo que venimos haciendo, con los entrenadores que tenemos, con el apoyo del club y con los cánticos y aplausos de los seguidores. Está claro que ahora mismo la afición racinguista está jodida, como nosotros, ya que salvo el partido con Las Palmas no nos ha visto ganar en casa ningún otro partido. Es normal que silben, que pidan cosas pero insisto en pedir a la afición que tenga paciencia que nosotros sabemos cual es el camino a seguir y seguro que con su ayuda sacaremos este equipo adelante. Tengo claro que si ellos nos dan la espalda nos costará bastante salir o cortar la actual mala racha».
El descenso
Sobre si la actual situación recuerda al descenso de hace un par de temporadas, Jonathan Martín dice que en absoluto: «Es una situación completamente diferente, hace un par de temporadas podría haber equipo pero no había grupo, cada uno hacía la guerra por su cuenta, miraba por uno mismo y este año no es el caso, todos estamos concienciados de que nosotros somos los culpables de la situación y lo que más claro tenemos es que podemos superar esta situación».
Añade que el Racing ni era tan bueno al comienzo de la liga, ni ahora es tan malo: «Es cierto que el equipo no rinde al nivel que se espera de él o por lo menos al que ha sabido rendir en las primeras jornadas de liga. Lo que antes lográbamos, meter intensidad durante noventa minutos y no dejar jugar al rival, ahora cometemos el error de que solo lo hacemos durante 45 minutos. En estas jornadas se ha visto que el equipo tiene dos caras y es lo que queremos evitar. Frente al Granada 74 la primera parte casi fue perfecta, ya que el rival casi no nos hizo peligro, mientras que en la segunda parte nos han pasado por encima, no tuvimos el balón, caímos en fueras de juego absurdos, de la nada, como fue un fuera de banda, nos hacen un gol. Eso es lo que tenemos que mejorar, estamos viendo que 45 minutos buenos no nos llevan a ningún sitio.