Ronaldinho y Robinho son el centro de las críticas tras igualar a un gol en Lima.
19 nov 2007 . Actualizado a las 20:52 h.La preocupación por el «apagón» de los principales astros del ataque se ha reavivado en Brasil tras el empate 1-1 con Perú el domingo por las eliminatorias del Mundial de fútbol de Sudáfrica 2010. El gol del empate en Lima, logrado por el peruano Vargas a los 71 minutos, fue la seña para desatar una lluvia de estadísticas negativas en vísperas del importante partido del miércoles contra Uruguay, en Sao Paulo, en el que los brasileños buscarán una vez más alejar el antíguo fantasma del «maracanazo» de la final del Mundial de 1950.
El diario Folha de Sao Paulo, por ejemplo, recuerda hoy que desde hace seis partidos Brasil no logra triunfar como visitante en eliminatorias sudamericanas, lo que representa «su más grande sequía en la historia». Como resultado, los expertos apuntan que, tras la disputa de tres fechas de las eliminatorias, Brasil suma solamente cinco puntos, mientras que en el 2002 y el 2006 había cerrado los tres primeros partidos con siete puntos.
Los analistas deportivos brasileños echan parte de la culpa de los pobres resultados al técnico Carlos Dunga, a quien acusan de no tener la osadía necesaria para buscar victorias arrolladoras ante adversarios teóricamente más débiles, y así abrir espacios para la reacción de equipos más «valientes», como fue ayer el peruano.
No obstante, también expresan preocupación ante el «apagón» de astros como Ronaldinho y Robinho, apuntados como responsables de la escasa efectividad de la delantera verdeamarela. El único jugador exceptuado de las críticas fue el astro Kaká, autor del gol solitario de Brasil ante Perú.
Dunga, a su vez, no pareció molestarse por el empate, que calificó de «justo», aunque reconoció que tendrá que realizar ajustes en su equipo con miras al partido contra Uruguay. Al regresar hoy a Brasil, Dunga se negó a hablar con los periodistas que lo aguardaban en el aeropuerto de Sao Paulo, mientras que el astro Kaká, el único en aceptar un contacto con la prensa, admitió que el rendimiento ante Perú «no fue el mejor».
No obstante, declinó comentar qué le hizo falta a Brasil para regresar de Lima con tres puntos: «Todavía no podemos hacer un análisis. Hay que esperar que el profesor (Dunga) nos diga qué le faltó a nuestro equipo».
Con el empate con Perú, Brasil descendió a la tercera posición de la tabla de clasificaciónes y vio ampliarse a cuatro puntos la diferencia que lo separa del líder, Argentina. El próximo adversario de la canarinha, Uruguay, ocupa el quinto puesto en la tabla tras el empate de este domingo con Chile, y apuesta a dar la sorpresa el miércoles, en el estadio Morumbí de Sao Paulo.
Para Dunga, una victoria amplia representará una oportunidad para callar la creciente legión de críticos que le reprochan una supuesta falta de osadía. Para los astros Ronaldinho y Kaká, el partido significa la posibilidad de demostrar que su talento no sufre un «apagón» en momentos decisivos.