Wilkinson lleva a Inglaterra a la semifinal del Mundial de Rugby

Agencias

DEPORTES

07 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La selección de Inglaterra, defensora del título, se clasificó para las semifinales del Mundial de rugby tras derrotar en Marsella (Francia) a la de Australia por 12-10 gracias a la efectividad en el lanzamiento a palos de su apertura Johnny Wilkinson, autor de todos los puntos de su equipo. El único ensayo del encuentro lo anotó el australianoTuqiri. Stirling Mortlock sumó un golpe de castigo y una transformación para Australia, que logró sus diez puntos en la primera mitad, a la que se llegó con 6-10 a su favor.

En una reedición de la final mundialista de 2003, jugada en Sídney, la diferencia volvió a marcarla, esta vez en Marsella, la efectividad de Wilkinson, que además, ha batido, con un total de 234, el récord de puntos anotados en una Copa del Mundo.

El de ayer ha sido el quinto enfrentamiento entre Inglaterra y Australia en la Copa del Mundo. En los dos primeros, en 1987 y 1991, se impusieron los australianos, mientras que los ingleses ganaron los tres siguientes, en 1995, 2003 y 2007.

Al contrario de los sucedido en los partidos de la primera fase, los ingleses construyeron su triunfo de hoy a partir de su poderío físico, ante el que los australianos nada pudieron hacer. La defensa de Australia sólo pudo detener el empuje inglés en la primera mitad. Los australianos abrieron el marcador a los siete minutos, merced a un golpe de castigo transformado por su capitán, Stirling Mortlock, que posteriormente falló los otros dos golpes de castigo de que su equipo dispuso en el primer cuarto de hora.

Wilkinson comenzó su recital en el minuto 23, en el que anotó su primer golpe de castigo. Y tres minutos más tarde el apertura inglés puso por primera vez por delante a su selección. Australia recuperó la iniciativa en el único momento en el que su delantera halló una fisura en la sólida defensa inglesa. Así, Lote Tuqiri, en el minuto 33 y tras aprovechar una brillante acción del apertura Berrick Barnes, logró el único ensayo de su equipo y del partido para llegar al descanso con 6-10 a favor de los wallabies.

Antes del intermedio, Wilkinson incluso se permitió el lujo de fallar dos golpes de castigo. Tras el descanso, Inglaterra mantuvo su presión. Los australianos comenzaron entonces a cometer faltas en áreas propicias para Wilkinson, que anotó dos golpes de castigo en el minuto 53 y en el 60 que dejó el marcador en el 12-10 definitivo, aunque a dos minutos del final Mortlock dispuso de una última ocasión para Australia, pero falló el golpe de castigo de que dispuso.