La Fiscalía de Milán solicitó el procesamiento del presidente y accionista de referencia del Inter de Milán, Massimo Moratti, y del vicepresidente y administrador del Milan, Adriano Galliani, en el ámbito de las investigaciones por una supuesta falsedad en los balances económicos de ambos clubes. Asimismo, el órgano judicial italiano pidió por idéntico motivo que se juzgue al vicepresidente del Inter Rinaldo Ghelfi y al ex directivo del mismo club Mauro Gambaro.
La petición del procesamiento de los cuatro conocidos directivos llega tras las investigaciones que lleva a cabo el fiscal milanés Carlo Nocerino sobre presuntos ajustes en las cuentas de ambos clubes mediante los intercambios de algunos jugadores en el período que va del año 1999 al 2003, cuyos precios habrían sido «hinchados» de forma artificial.
Ahora deberá ser el juez encargado de las audiencias preliminares quien decida a partir de la petición de la Fiscalía de Milán si acepta el procesamiento de los implicados.
Galliani rechaza la acusación
El Milan, ante la petición del procesamiento del administrador delegado del club, Adriano Galliani, negó la implicación de su dirigente en caso alguno de falsedad de los balances económicos.
«En relación con la solicitud de que sea juzgado por presunta falsedad en los balances su administrador delegado Adriano Galliani, el Milan confirma la absoluta extrañeza por dicha petición y confía en que la plena corrección de los balances del club sean confirmados en los plazos más breves posibles», apunta el club milanés a través de un comunicado.
Mala interpretación
Por su parte, el Inter de Milán, por medio de uno de sus abogados, puntualizó que la causa abierta contra de su presidente, Massimo Moratti, será archivada próximamente. Según el letrado del Inter, Carlo Nocerino ya habría pedido la clausura de las investigaciones, contrariamente a la interpretación inicial dada por los medios.