Un tanto del centrocampista de Ponteareas acabó con un Pájara muy inferior
24 sep 2007 . Actualizado a las 19:41 h.Los sueños del Deportivo B comenzaron ayer a hacerse realidad. Agarrado a su fenomenal arranque de temporada, pero, sobre todo, a esa imagen que se ha labrado de equipo inexpugnable, el filial se merendó al Pájara Playas y se aupó al liderato de Segunda B, un éxito que hace sólo unos meses parecía muy lejano. En su victoria de ayer contribuyó la confianza de un equipo que ha sumado 13 puntos en cinco jornadas, pero también las limitaciones de un rival paupérrimo.
En un encuentro por momentos tedioso, el conjunto canario naufragó en todas sus líneas. Sólo el portero Ramón, que voló de poste a poste en una falta directa de Iván Pérez en la primera parte y salvó un mano a mano con Aridane en la prolongación, salvó a sus compañeros de una derrota mayor. En el Pájara la defensa no aportó seguridad, el balón nunca pasó por su centro del campo y los delanteros ni dispararon a portería. Puede que fueran las bajas (una de sus estrellas, el gallego Yahvé, estaba lesionado y se sentó en la grada junto a su familia), o su precipitada llegada a A Coruña (la plantilla aterrizó en Santiago el sábado a las once de la noche), pero el rival deportivista ni se enteró del partido.
En realidad, se trató de un monólogo. Al filial le bastó con apelar a su fortaleza defensiva y marcar un ritmo de juego alto para noquear al Pájara y no permitir que se levantara. El gol, eso sí, tardó en llegar. José Arenas, que estrenó titularidad el pasado domingo, envió a la red el rechace del poste a un gran cabezazo de Rivera tras el centro de Pita. El reloj marcaba el minuto 54, pero el cuadro visitante, que no había tirado a portería en toda la primera parte, se rindió. Nunca se vio capaz de contrarrestar el esfuerzo de Álex, omnipresente en el eje del equipo, ni pudo engañar a Chapi y Adrián, los centrales, quienes impidieron a Saúl, el veloz delantero del equipo canario, siquiera conocer el color de la camiseta de Fabricio.
Con las bandas especialmente activas, sobre todo Laure por la derecha, el Dépor B nunca dudó de que los tres puntos se quedarían finalmente en casa. Sobre todo, después de que dos acciones consecutivas de Herbert provocasen la expulsión de Aday y dejaron al Pájara con diez futbolistas. El Deportivo B vuelve a ser líder de Segunda B. ¿Hasta dónde puede llegar?