El derbi entre Sampdoria y Genoa se salda con graves incidentes. La policía detiene a 60 hinchas del Lazio con un arsenal.
25 sep 2007 . Actualizado a las 02:19 h.La violencia ha protagonizado la jornada de la Liga italiana del pasado domingo. La policíaha arrestado a 66 hinchas del Lazio, armados con un arsenal de cuchillos, machetes, garrotes y puños de hierro, en un importante operativo contra la violencia en el fútbol.
Además, el popular derbi de Génova entre Genoa y Sampdoria, que se produce por primera vez en la Serie A en mucho tiempo tras el ascenso del Genoa, se ha saldado con graves incidentes antes del partido.
La policíaha asegurado en una conferencia de prensa que los aficionados radicales del Lazio (de ideología ultraderechista) fueron detenidos el domingo, cuando se aprestaban a viajar a Bérgamo para asistir a un partido contra el Atalanta. Más tarde fueron puestos en libertad.
«Logramos evitar lo peor», dijo Lamberto Giannini, director de la unidad especial de policías que efectuó los arrestos. El fútbol italiano se vio perjudicado en los últimos años por
episodios de violencia con hinchas radicales y aún se está recuperando de la muerte de un policía en febrero pasado, en un partido de la Serie A en la ciudad siciliana de Catania.
Caos en Génova
Antes del clásico local entre la Sampdoria y el Genoa, que terminó 0-0, unos 150 hinchas violentos de ambos equipos protagonizaron el domingo por la noche un sangriento combate en las inmediaciones del campo. «Génova se sume en el caos», titula hoy La Gazzetta dello Sport, después de que el partido estuviera a punto de ser suspendido.
Muchos fans fueron heridos con arma blanca antes y después del derbi. Los autores de los ataques aún siguen sin identificar, pero la policía espera poder averiguar sus nombres gracias a grabaciones de video de la cámara de vigilancia de un banco cercano.
El lugar de los enfrentamientos entre los grupos radicales de ambos equipos parecía por la noche un campo de batalla: decenas de motocicletas destrozadas estaban desparramadas por el asfalto y numerosos coches tenían los cristales rotos. Las imágenes recordaban a los disturbios ocurridos en la cumbre del G-8 de 2001 en la ciudad portuaria del norte de Italia.