El equipo bilbaíno se aprovecha del gafe que persigue a un Levante muy fallón.
23 sep 2007 . Actualizado a las 21:42 h.El Athletic de Bilbao ha sacado petróleo a la mala suerte que arrastra el conjunto de Abel Resino en este inicio de Liga, un equipo que pese a jugar bien y a crear ocasiones de gol, ha sido incapaz de ganar un partido. Ni Athletic ni Levante conocían la victoria en el presente campeonato, de hecho ambos equipos tienen dificultades para marcar, pero el Levante hoy no mereció perder.
El equipo de Caparrós se limitó a esperar, a defender y a lanzar la contra en cuanto fuese posible, y realmente sacó el máximo provecho a su juego pues se marchó al vestuario con ventaja y pudo haber sentenciado el encuentro en los primeros cuarenta y cinco minutos. Aunque fue el Levante el equipo que más tuvo la pelota y el que más fútbol puso sobre el césped, el Athletic jugó con mucha inteligencia, presionó a los hombres peligrosos y prácticamente secó la línea local de creación.
El conjunto vasco se sintió cómodo con los balones largos y el juego aéreo, y precisamente de este modo se adelantó en el marcador, con un magnífico pase de Del Horno, que Aduriz bajó al suelo para batir a bocajarro a Storari. El gol espoleó a los hombres de Abel Resino, que de inmediato se lanzaron a la contra pero con más corazón que cabeza. Y no fue hasta el minuto treinta cuando entró en juego uno de los mejores futbolistas locales, el ghanés Mustapha Riga.
De sus botas nacieron las mejores ocasiones del Levante, que tuvo oportunidad de igualar el encuentro por medio de Miguel Ángel y Cirillo en dos jugadas a balón parado pero careció de la fortuna necesaria. Agradecida acogió el descanso la parroquia local tras ver como Susaeta y David López fabricaban ellos solos una magnífica ocasión en el minuto 45 que pudo haber significado el 0-2 de no ser por Marco Storari, sin duda uno de los mejores jugadores del encuentro.
Tras el descanso, el Levante siguió dominando el encuentro con claridad, pero de nuevo exhibió una desesperante falta de precisión en los metros finales que hacía impensable el empate. Por fallar, el Levante falló hasta un penalti. La pena máxima fue señalada tras unas manos de Asier del Horno y curiosamente fue lanzada por Christian Riganó (a la escuadra), en lugar de cualquier otro especialistas como Savio, Viqueira e incluso Riga.
Por su parte, el Athletic siguió a los suyo, escaso juego y muchas pérdidas de tiempo, mientras se agotaba el tiempo reglamentario y veía cómo los primeros tres puntos de la temporada llegaban a su casillero.
Y para colmo de los males locales, el equipo vasco se adelantaba de nuevo en una afortunada acción de Aduriz, que disparó casi sin ángulo aunque el balón rebotó en un defensa y se coló. A falta de unos quince minutos para el final, el destino quiso que Riganó tuviese oportunidad de enmendar su error en el penalti, y esta vez sí aprovechó un buen centro de León para rematar de cabeza y recortar distancias.
A partir de este momento, el balón dejó de pasar por el centro del campo para viajar constantemente de un área a la otra. Pudo pasar de todo, pero el Bilbao conservó su ventaja y se llevó tres puntos que le pueden ser muy útiles en esta temporada.
Ficha técnica:
1.- Levante: Storari, Descarga (Geijo, m.61), Serrano, Cirillo, David, Juanma, Miguel Ángel, Berson (Viqueira, m.54), Savio, Riga (León, m.73) y Riganó.
2.- Athletic Club de Bilbao: Iraizoz, Iraola, Amorebieta, Ocio, Del Horno, Susaeta (Cuéllar, m.63), Murillo (Iñaki Muñoz, m.57), Javi Martínez, David López, Aduriz y Llorente (Vélez, m.77).
Goles: 0-1: Aduriz, m.9; Aduriz, m.74; 1-2, Riganó, m.78;
Ábritro: Teixeira Vitienes, del comité gallego. Amonestó a los jugadores locales Cirillo, Riganó, Geijo y León; y a los visitantes Iraola y Susaeta. Expulsó con roja directa a Amorebieta en el 90.