Pablo Rodríguez, de magistral lanzamiento de falta en el descuento, consiguió maquillar el resultado
17 sep 2007 . Actualizado a las 18:22 h.Segunda derrota a domicilio del Lugo ante una de sus bestias negras, un Atlético de Madrid B que, al contrario, sumó su segundo triunfo en el Cerro del Espino esta temporada. Los lucenses fueron siempre a remolque y sólo al final consiguieron maquillar ligeramente el marcador. El tanto de Pablo en la prolongación fue una mera anécdota para un Lugo que se deja fuera lo que gana en el Anxo Carro.
Se presentaba el Lugo en el Cerro del Espino con una idea bastante clara de aprovechar la rapidez de sus extremos, Poratti y Manu. Sin embargo, todo planteamiento se vino abajo muy pronto ya que, a los seis minutos, un balón suelto en el centro del campo fue recogido por Rubiato y abierto por éste hacia la izquierda, por donde se internó Didí para, con mucha sangre fría, esperar a la salida de Roberto para batirle por raso.
Sólo a través de faltas y acciones a balón parado conseguían los lucenses acercarse al área de Bernabé. El filial rojiblanco, amparado en su ventaja, se cerraba muy bien atrás.
Seguía el Lugo buscando el área colchonera, pero todos sus intentos eran desbaratados por los dos centrales madrileños, que despejaron todo balón que se acercó por sus inmediaciones. Era el Atlético B el que más cerca estuvo de hacer subir el segundo al marcador.
En el minuto 40, llegó la mejor ocasión del Lugo en todo el primer tiempo, con una veloz carrera de Manu, que puso el balón para el remate franco de Sergio, aunque una gran salida de Bernabé evitó el cabezazo del delantero.
En la reanudación, Fonsi Valverde apostó por Losada en lugar de Poratti para reforzar el ataque, pero de nuevo sufrió un duro mazazo de salida, al cometer Óscar un claro penalti sobre Batres que se encargó de transformar Rubiato. El Atlético B perdonó la sentencia prematura en sendas acciones bien resueltas por el meta gallego.
Pudo el Lugo volver a meterse en el partido en varias acciones claras de gol: Losada, en tres ocasiones, y Marcos Suárez, en las otras dos. Fueron los mejores minutos de los de Valverde. Pero no los aprovecharon y asistieron impotentes a la rúbrica del triunfo colchonero, obra de Rubén Ramos, empujando a placer a la red un centro de Rubiato.
Y, poco más. En la prolongación, Pablo lograba el tanto del honor al transformar una falta directa con un sutil remate que se alojó en la escuadra. Un golazo que de poco sirvió a un Lugo que, por segundo desplazamiento consecutivo, volvió de vacío a la ciudad amurallada.