El periodista Carles Quílez ganó ayer la segunda edición del premio Crims de Tinta de novela negra, de intriga y policíaca, dotado con 25.000 euros, con su obra La solitud de Patricia . Quílez, que se había presentado bajo el seudónimo del nombre de la malograda periodista de la cadena Ser Esther Buendía, ha definido la obra ganadora como «una novela de mossos que hacen de Mossos», y ha confesado que «como todo lo que he hecho hasta ahora, está escrito desde el fondo del corazón».
La novela ganadora, que publicará en junio la editorial La Magrana, está inspirada en un hecho real que tuvo lugar hace unos años en Cataluña, en el que unos personajes fueron detenidos presuntamente vinculados a una trama de espionaje en la zona de Manresa. Patricia Bucana es una periodista a la que sus fuentes en los Mossos d'Esquadra le filtran la noticia de su vida: dos presuntos miembros de los servicios secretos franceses han sido detenidos con un poderoso y sofisticado armamento.