El director se suma con «Redacted» a la lista de cineastas que critican ?el silencio de los medios estadounidenses?
01 sep 2007 . Actualizado a las 03:27 h.Estadounidenses y europeos mostraron ayer cómo siguen indagando sus angustias existenciales en las tres películas proyectadas durante la jornada en la Mostra de Venecia, sin que unos y otros parezcan llegar a ninguna parte. Los trabajos revelaron que, mientras los primeros siguen explorando la guerra y las multinacionales, los segundos continúan con la tortura psicológica de matar al padre.
De la guerra habló Brian de Palma, que presentó su último trabajo, Redacted, en el que enseña los excesos de Estados Unidos en la guerra de Irak y la censura de los medios de comunicación norteamericanos sobre este conflicto. La trama gira en torno a la violación de una adolescente iraquí y el asesinato de toda su familia por parte de un grupo de soldados.
Durante la rueda de prensa, De Palma denunció la ausencia en Estados Unidos de un verdadero periodismo cuando explicó que su trabajo «es un intento de llevar al gran público lo que sucede en Irak, ya que, a diferencia de lo ocurrido con la guerra de Vietnam, ahora los principales medios de comunicación no informan de la realidad».
Abogados quemados
De las multinacionales y la sociedad capitalista se encargó otra película, Michael Clayton, del neoyorquino Tony Gilroy, que narra la historia de un mediador en una firma de abogados. «Es un hombre en crisis», según lo definió el actor que lo interpreta -nada más y nada menos que George Clooney- quien se enfrenta a una multinacional alimenticia cuyos responsables ocultaban a los ciudadanos que uno de sus productos estrella era cancerígeno.
Curiosamente, el dilema del poder corruptor del dinero fue esquivado por el propio Clooney, a quien una periodista preguntó si podía explicar la contradicción entre la interpretación de su papel y el hecho de que anuncie un producto de Nestlé, «una de las multinacionales más boicoteadas del mundo». «No me voy a disculpar con usted por ganarme la vida de vez en cuando...», respondió el actor.
De mostrar las angustias existenciales de los europeos se encargó el director italiano Paolo Franchi con su filme Nessuna qualità agli eroi, en lo que parece una película típicamente francesa sobre torturados mentales.
La trama gira en torno a dos hombres, uno de mediana edad y otro más joven, que se identifican en el odio a sus padres, motivo que lleva al primero a dejar a su mujer y a declararse como autor de un asesinato que perpetra el segundo.
No es de extrañar que, con tan complejos problemas, la que decidió privar a todos de su asistencia en la Mostra fuera la actriz Scarlett Johansson, al confirmar que no acudiría a presentar la película The Nanny Diaries, proyectada ayer fuera de concurso.
Por su parte, el presidente de la productora española Filmax, el gallego Julio Fernández, se mostró satisfecho por concurrir un año más a Venecia, pero intranquilo por dos grandes problemas: la «moda de no ir al cine» y la piratería, que «va a llevar a todos al desastre».