madrid | Después de diez años de permanecer oculta, los amantes del arte podrán disfrutar de la colección de pintura moderna del Museo del Prado que se mostrará en la gran exposición con la que la pinacoteca inaugurará la ampliación más ambiciosa de su historia el próximo mes de octubre.
Éste será uno de los acontecimientos culturales más destacados del próximo otoño y con él se culminará una larga y en momentos azarosa historia que se inicio a finales de 1998, tras el inédito pacto parlamentario alcanzado en 1995. Un excepcional conjunto de obras maestras de artistas como Madrazo, Rosales, Sorolla o Fortuny, entre otros, se podrán contemplar en una exposición con la que el museo quiere llamar la atención sobre la importancia y calidad de la colección, no suficientemente reconocida debido a la inaccesibilidad de estos fondos y a su tradicional exhibición fuera del circuito del Prado.