Las ventas han caído en la ciudad pese a que el cohombro se ha descartado como origen de la bacteria
15 jun 2011 . Actualizado a las 11:28 h.No es ninguna novedad que el gobierno alemán va creando amigos allá por donde pasa. Si no, que se lo pregunten a los trabajadores que todavía conservan sus puestos de trabajo y a los que la canciller alemana, Angela Merkel, les lanzó una flecha envenenada pidiendo que trabajasen más. Pero, sin duda, el último episodio del gobierno alemán ha levantado a un país que no le gusta que le toquen los pepinos. Por eso, nadie mejor que los fruteros coruñeses para saber hasta qué punto les ha afectado a las ventas la ya conocida como crisis del pepino.
Elena Vilar, frutera del mercado de Elviña, reconoce que desde que el gobierno alemán culpó a los pepinos españoles de llevar la bacteria E.coli que causó la muerte a 22 personas ya no ha vendido este producto «Hasta tuve que tirar una caja llena de ellos», explicó Vilar. Esta frutera reconoció que antes los vendía pero que ahora dejó de traerlos porque «para tener que tirarlos no compensa». Considera esta vendedora que la gente tiene miedo: «Con las cosas que dicen y después de que muriera gente , ¿cómo no van a tener miedo?, afirmó indignada.
«Éche así ela», definió Virtudes Lodeiro, vendedora también del mercado de Elviña, a la canciller alemana. Lodeiro no nota tanto la caída de ventas como su compañera Vilar. Dice que la clave fue que el pepino que vende es gallego, de Betanzos y Arteixo. Y que la marca de la tierra siempre es una garantía. Lo que parece que sí se mantuvo fue el precio, que ronda los 1.50 euros el kilo, aunque algunas compañías de alimentación ya han apostado por hacer descuentos de más del 50%.
Y es que los coruñeses más que devotos de hacer gazpachos, prefieren usar el pepino para ensaladas, y en muchos casos ni eso: «Ni E.coli, ni pepino», explicaron responsables de las empresas que trabajan en Mercacoruña. La mayoría de los vendedores de esta central reconocen que en la ciudad se consume muy poco pepino. Venden apenas unas tres o cuatro cajas a la semana y fundamentalmente para tomar crudos.
Solo sube en invierno
En cuanto a los precios, apenas se notaron caídas. El encargado de Goal afirmó que solo sube en invierno cuando apenas hay pepino y es Almería la única provincia que lo produce. Algunas empresas ni siquiera lo trabajan, como es el caso de Dopico porque dicen que la demanda es tan poca que no les resulta rentable.
«La semana pasada hasta tuve que tirar una caja de pepinos porque no se vendían»
Elena Vilar