El Ayuntamiento se compromete a demoler antes de fin de año las 43 infraviviendas que aún quedan en pie
16 jun 2010 . Actualizado a las 12:41 h.Un total de 118 chabolas del poblado de Penamoa, 56 de ellas utilizadas como residencia y el resto destinadas a otros usos, han caído bajo las palas desde que se iniciara el plan especial, hace dos años. Esto ha permitido, según el Ayuntamiento, no solo liberar el 80% del espacio, sino que 183 personas hayan accedido a viviendas normalizadas.
La parte del asentamiento que aún está en pie está formada por 43 infraviviendas, el 26,7% de las contabilizadas cuando se inició el proceso a raíz de las obras de la tercera ronda. Las intervenciones se han desarrollado tanto en la zona de los depósitos, como en el área intermedia, como en el poblado propiamente dicho, donde se concentraba el mayor número de galpones.
El gobierno municipal tiene previsto finalizar el desmantelamiento este mismo año, demoliendo las chabolas que aún quedan en pie. De esta forma se culminará un proceso que por el momento se ha traducido en 68 unidades familiares aceptadas para seguir el itinerario de incorporación a viviendas normalizadas, de las 79 que firmaron el compromiso de adhesión al plan especial de integración.
De los habitantes censados cuando comenzó el programa de normalización, un total de 52 familias ya han abandonado el poblado y también su condición de chabolistas, puesto que viven integrados en hogares, unos en régimen de alquiler y otros tras adquirir una residencia.
Carmen Marón, portavoz del grupo socialista, lamentó ayer la «hipocresía» del dirigente de la oposición, Carlos Negreira, que el lunes instó a rebajar el tono en las críticas en torno a Penamoa. «Es curioso que se atreva a dar lecciones de dialéctica, política y tono moderado cuando lleva años basando su oposición en la calumnia, el insulto y la mentira masiva», dijo.