Algunos bañistas se vieron sorprendidos y sus mochilas acabaron, junto con algunas papeleras, en el mar
22 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La bandera roja en los arenales del Matadero y el Orzán se cumplió ayer cuando las mareas vivas decidieron tomar las playas dejándolas, por la tarde, casi impracticables para tomar el sol, en uno de los escasos días del verano en los que los bañistas estaban asegurados, ante un tiempo que no ha acompañado este año para aprovechar la costa de la ciudad.
«No nos pilló desprevenidos porque todos mirábamos las olas, pero alguna de la gente que nos refugiamos donde el rompeolas vio cómo el mar se llevaba sus mochilas y alguno sí que se mojó», explicaba Lorena Longueira, desde el paseo marítimo, tras ser desalojada del centro de la playa del Orzán, que fue precintada por Protección Civil cuando, a partir de las cinco y cuarto de la tarde, el agua se tragó la práctica totalidad de la arena.
Papeleras en el mar
«La hora de marea máxima era a las seis y diez, pero decidimos acotar antes la playa e ir desplazando a los bañistas», explicaba el responsable de Protección Civil, Carlos García Touriñán, que apuntaba que tuvieron que retirar la pasarela de madera que facilita el acceso a los minusválidos para que los trozos no se los llevara el agua, como sucedió con algunas de las papeleras que estaban situadas a mitad de playa y que acabaron nadando.
García Touriñán reconocía que sobre las siete de la tarde la situación recuperó la normalidad, pero la arena mojada obligó a desistir a los que querían volver a poner la toalla en esa zona del Orzán y esa área quedó únicamente destinada a paseos.
En Riazor, sin embargo, debido a que la zona para tomar el sol se encuentra en un plano más inclinado, no se vio tan afectada, pese a la existencia de las mareas vivas. Por su parte, en San Amaro, un arenal muy recogido y en donde es raro ver oleaje de gran intensidad, el agua también tomó al asalto la arena, pero los bañistas pudieron apelotonarse en la zona más próxima al Club del Mar, para poder seguir disfrutando del sol.