El retraso de los bomberos en el polígono de La Artística acabó calcinando casi una veintena de naves. La indefinición de los lindes entre A Coruña y Arteixo provocó una desgracia de cuantiosos daños materiales que dejó sin trabajo a varias decenas de personas en una coyuntura económica crítica. Pero el episodio es solo la punta de un iceberg, y ese bloque de hielo es la falta de un área metropolitana real, pragmática y eficaz que ayude a resolver problemas como el de hace ocho días en Nostián con unos recursos globales, y no una suma de fuerzas inconexas de los distintos ayuntamientos limítrofes. En definitiva, hacer más cómoda y práctica la vida de medio millón de personas. Los límites, además, no están claros y A Coruña tiene por ello conflictos con Arteixo y Culleredo, así como con Oleiros por la gestión de la playa de Santa Cristina.
Pese a las discrepancias en numerosos asuntos (puente sobre la ría de O Burgo, ampliación del aeropuerto de Alvedro, transporte metropolitano, plan general...), la mayoría de los concellos parecen estar próximos a un consenso para crear un gran área metropolitana coruñesa (el pasado 15 de octubre se reunieron todos salvo el alcalde de Oleiros y la regidora de Betanzos), si bien dicha gestación debe partir de la Xunta. En su discurso de investidura, el presidente autonómico, Alberto Núñez Feijoo, solo mencionó la creación de un gran área en Vigo.
Reactivación
«Desde el Ayuntamiento de A Coruña se ha reclamado varias veces el funcionamiento del área metropolitana», señalan fuentes municipales, que aseguran que, en los últimos años «la creación del área coruñesa reunía más consenso que la del sur de Galicia, con el constante recelo entre Vigo y Pontevedra». «Aquello ha quedado parado y ahora le corresponde a la Xunta reactivarlo», insisten las mismas fuentes, aunque recalcan que el Gobierno gallego no debe «imponer» un modelo de área metropolitana, sino «crearla cuanto antes, pero con el consenso del Ayuntamiento coruñés y los demás municipios implicados».
El paso previo a ese gran área con la ciudad de A Coruña al frente es el Consorcio das Mariñas, conformado por los nueve ayuntamientos más próximos a la gran ciudad: Arteixo, Betanzos, Carral, Cambre, Sada, Oleiros, Bergondo, Abegondo y Culleredo. El gerente de la entidad, Antonio Roncero, defiende el término de consorcio en contraposición al de área metropolitana «porque ésta supone legalidades muy complejas». «El de consorcio es un término más ágil, más fácil de llevar a cabo», explica.
Un gran centro global
La interpretación de Roncero sobre el incidente de La Artística aporta una solución coordinada: «Yo abogaría por un centro de bomberos de territorialidad global, más cercano a las áreas más pobladas, pero sin dejar desiertos los concellos menos habitados», matiza. «Lo ideal sería un consorcio con varias áreas de trabajo en el que los alcaldes y las alcaldesas se sentasen a debatir. Estamos hablando de la coordinación de servicios para medio millón de habitantes», recuerda Roncero.
Precisamente ese es el proyecto en el que se trabaja ahora desde el Ayuntamiento de A Coruña. «Hay dos posibilidades, una es hacer un consorcio nuevo aprobado en acuerdos plenarios de los distintos concellos para incluir a A Coruña -señalan en María Pita-, y otro es modificar los estatutos en el Consorcio das Mariñas para dar entrada a la ciudad». «Ya que el tema está parado, lo que se hace desde el Ayuntamiento de A Coruña es avanzar en el tema del consorcio a través del trabajo de los servicios jurídicos municipales en colaboración con Julio Sacristán (alcalde de Culleredo y presidente del Consorcio das Mariñas)», añaden desde el consistorio coruñés.
«A Coruña ha mostrado un gran interés para formar parte de un consorcio», señala Antonio Roncero. «Y ello nos obligará a hacer matizaciones en los estatutos y decidir el porcentaje de participación en el organismo, bien por población o por superficie», añade.
La creación de un gran área metropolitana llevaría a conversaciones internas asuntos que ahora se han convertido en armas públicas y arrojadizas entre concellos, como es el caso de la ampliación del aeropuerto de Alvedro, si bien desde A Coruña se trataría de un asunto «de interés general», haya o no haya una mancomunidad.