Piden prisión para un acusado de piratear 408 descodificadores de R

A CORUÑA

05 feb 2009 . Actualizado a las 11:20 h.

El acusado fue sorprendido con las manos en la masa. Pirateó un descodificador a quien no debía. Un empleado de una operadora de cable lanzó el anzuelo y el hombre picó. Se presentó en su taller, le pidió que le descodificara la señal de R y pagó por ello 18 euros. Con las pruebas en la mano, presentó una denuncia, un juez investigó, tiró del hilo y descubrió que el técnico había hecho lo mismo con otros 407 aparatos. Por eso el próximo día 16 el técnico instalador ocupará el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número uno. Tendrá que responder por un delito continuado contra la propiedad intelectual por el que el fiscal pide para él una condena de dos años de prisión y una multa de 3.240 euros. Además, tendrá que indemnizar a la entidad R Cable y Telecomunicaciones Galicia en la cantidad en que en ejecución de sentencia se tasen los perjuicios causados, de la que se presume una gran suma.

La denuncia que llevó a este hombre al banco de los acusados se remonta al 22 de noviembre del 2002. Fue cuando un empleado de la empresa afectada se presentó en un establecimiento de telecomunicaciones de la ciudad para que le suministraran un descodificador. Le entregaron un kit que contenía una serie de elementos que combinados, montados y programados por una persona con conocimientos de informática e Internet era útil solamente para descodificar las señales de televisión. Abonó por ese aparato 36 euros. Luego le preguntó al gerente del establecimiento si conocía a alguna persona que se lo pudiera montar y le facilitaron una tarjeta del procesado.

Taller

Al día siguiente, el empleado de la empresa afectada acudió al taller del imputado y le pidió que le montara el descodificador de la señal de R. Lo hizo y le pidió por ello 18 euros. Con el aparato en casa, comprobó que se podían sintonizar todos los canales codificados de la operadora.

Tres meses después, se decretó el registro en el domicilio del procesado, donde hallaron una agenda en la que aparecían anotados, según el fiscal, la instalación de 408 kits.