Después de la tempestad suele llegar la calma, aunque ayer en A Coruña se mantuvo la alerta durante toda la jornada; a pesar de que, desde las cuatro de la madrugada, las fuertes rachas de viento dejaron de soplar. El centro de coordinación especial creado con motivo de este temporal continuó operativo durante todo el día y la noche de ayer, en el que se mantuvieron acordonadas las zonas de mayor riesgo en previsión de que un nuevo ciclón azotase la ciudad.
Así, desde este servicio municipal se solicitó a todos los vecinos que solamente utilizasen sus coches particulares en los casos en los que fuesen estrictamente necesario, y que no se acercasen a las inmediaciones del Millennium, las Esclavas, el dique de abrigo, y el paseo marítimo, así como a todas las zonas costeras, arboladas y descampados. Asimismo, durante el día de ayer, los miembros de los servicios de emergencia mantuvieron abiertas 45 intervenciones de las 200 que se registraron desde la noche del viernes hasta la madrugada del sábado, y que se fueron solucionando a medida que iban transcurriendo las horas. De hecho, según explicaron, hubo momentos en que debido, a la gran cantidad de llamadas, se vieron obligados a priorizar en función de la emergencia. El ciclón provocó daños en algunas infraviviendas de Penamoa, y los afectados optaron por ser realojados en casa de familiares.
Los que también tuvieron trabajo durante todo el día de ayer fueron los empleados del servicio de retirada de basuras, puesto que, como consecuencia temporal, se decidió suspender el turno laboral de la noche. Según explicaron fuentes municipales, uno de los motivos que llevaron a tomar esta decisión fue que los trabajadores corrían mucho riesgo de sufrir algún accidente al retirar los desperdicios con las fuertes rachas de viento que soplaban. Además, al estar los contenedores llenos de basura, era difícil que volaran o se soltaran debido al peso de las bolsas.
Por este motivo, ayer desde primera hora de la mañana, tanto los barrenderos como los operarios de los camiones de recogida se esmeraron en retirar todos los desperdicios que el viento había esparcido por las calles de la ciudad. Desde el Ayuntamiento también explicaron que ayer y hoy se realizaría un operativo especial en este servicio para que, mañana, la ciudad recuperara la normalidad.
Denuncia
A pesar de que el gobierno local se atribuyó todo el mérito en esta actuación, desde el Sindicato dos Traballadores da Limpeza (STL) denunciaron ayer al Concello por no haber dado la orden de suspender el turno de noche, «tendo os propios traballadores que adoptar esta medida necesaria para salvaguardar a súa integridade física».
Asimismo, según explicaron, «se recolleron todos os contenedores da cidade de forma voluntaria e os traballadores superaron a xornada de traballo habitual para paliar na medida do posible os efectos de dito temporal, acabando incluso ás dez da mañá, cando a súa xornada remata ás 6.45». Por último, precisaron que esta situación de alerta era conocida por el Ayuntamiento, y que no tomó ningún tipo de medida al respecto.