Con sólo 17 años la golfista compostelana Marta Silva Zamora ya sabe lo que es competir y brillar tanto en Europa como en Estados Unidos. También están al tanto al otro lado del Atlántico, donde el deporte universitario es la antesala del profesional. Olfatean dónde están los talentos emergentes y los reclutan.
Así es como ha aterrizado en la Internacional Junior Golf Academy, en Hilton Head, una selecta escuela de alto rendimiento en la que un grupo de unos ochenta jóvenes de una veintena de nacionalidades cursan sus estudios por la mañana y dedican la tarde a dominar todos los entresijos del golf. Y todo eso bajo la supervisión de Hank Haney, actual entrenador de Tiger Woods.
Marta Silva ya llevaba tiempo dándole vueltas a la posibilidad de cambiar de continente para continuar su carrera. Y en verano le llegaron cantos de sirena, con vistas al próximo curso, desde Harvard, Oklahoma State, Ohio, Duke y un largo etcétera de atractivos destinos.
La joven golfista siempre ha compatibilizado con buena nota los libros con su deporte favorito y le tiene echado el ojo a una licenciatura en Márketing que se imparte en la Escuela de Negocios de la Universidad de Duke, una de las más prestigiosas. Para acceder no basta con un hándicap sobresaliente. También tendrá que superar un exigente examen en las aulas. Al tirón del plan de estudios se suma el hecho de que Duke ha ganado los tres últimos años la liga universitaria femenina de golf.
Cuando la academia que dirige Hank Heney en el vecino estado de Carolina del Sur le ofreció una beca que costea la mitad de este curso, no tardó en hacer las maletas. No hubo dudas ante la posibilidad de trabajar a las órdenes de uno de los grandes gurús del golf y allanar el salto a Duke.
Este fin de semana estrenó la temporada en el circuito júnior americano devolviendo la confianza a cuantos advirtieron en ella una golfista con un potencial y un margen de crecimiento que tiende a lo más alto. Se llevó con autoridad el Golfworld Open at Saddlebrook, disputado en Tampa (Florida). En la primera vuelta hizo 68 golpes, dos bajo par. En la siguiente firmó una tarjeta de 63, una marca que pasa a ser la mejor en una prueba del International Golf Junior Tour. La segunda clasificada, Stephanie Meadow, empleó nueve golpes más que la santiaguesa en la suma de los dos recorridos.