Una decena de enlaces con Madrid y Barcelona tuvieron que ser operados desde Lavacolla y Peinador
17 oct 2007 . Actualizado a las 15:41 h.La niebla volvió ayer a jugar una mala pasada a los usuarios de Alvedro, que vivieron de nuevo la sensación de encontrarse, más que en un aeropuerto, en una estación de autobuses. Una decena de enlaces con Madrid y Barcelona se operaron desde Lavacolla e incluso Peinador, lo que motivó el trasiego de más de un millar de pasajeros por carretera.
Prácticamente hasta mediodía estuvo cerrada la pista, que sólo tocó -y casi por casualidad- el primer avión de la mañana a Madrid. Con salida a las 6.30 horas, pudo despegar desde la terminal coruñesa prácticamente por azar, ya que cubrió la línea un aparato que había llegado el lunes a primera hora de la tarde y durmió en A Coruña por una revisión técnica. De hecho, a pesar de que la visibilidad pasadas las siete de la mañana todavía podría permitir un intento de despegue de los dos vuelos a Barajas de Spanair e Iberia, a las 7.05 y a las 7.40, no pudieron hacerlo porque no había aeronaves: habían pernoctado en Compostela porque, otra vez la niebla, no les había sido posible aterrizar en Alvedro en la noche del lunes.
De igual forma que los viajeros que querían desplazarse a la capital madrileña pagaban el peaje del bus a Lavacolla, se cruzaban en el camino entre Vigo y A Coruña los que formaban el pasaje del vuelo de Clickair con Barcelona: el que debía tomar tierra en Alvedro a las 7.30 fue desviado a Peinador, de modo que, por efecto dominó, también desde la ciudad olívica tuvo que operarse la salida correspondiente, prevista para las 8.05.
Similar película se repitió para los enlaces siguientes, ya que tampoco pudieron pisar la terminal coruñesa por la baja visibilidad los aparatos de las otras tres conexiones restantes de la mañana. Terminaron tomando tierra en Santiago el vuelo de Iberia con llegada de Madrid a las 8.50, el de Spanair procedente de la Ciudad Condal de las 9.40 y el de la misma compañía que volaba desde Barajas y tenía el aterrizaje para las 10.20. También de la pista compostelana partieron sus conexiones correspondientes, las de las 9.50, 10.25 y 11.05, respectivamente.
Junto a los que tuvieron que subirse a un autobús para después de volar, estaban también los que gastaron silla y paciencia esperando por los retrasos, ya que el primer enlace que ayer se operó con normalidad desde Alvedro fue el de Bilbao, a las 12.45 horas.