Las campañas políticas en Muxía casi siempre han tenido cierta tensión, pero en los últimos días parece que se ha enrarecido más que en otras ocasiones.
El domingo, el candidato del PP, Alberto Blanco, descubrió en su puerta, al salir de casa, una gaviota muerta con una piedra encima, y uno de sus carteles con su cara arrancada. Cerca, otro cartel del PSOE sin daños. También ese día comenzaron a verse «milleiros de papeis» repartidos por todo el municipio atacando con insultos e injurias a los socialistas, según explica el alcalde y candidato del PSOE, Félix Porto.
Tanto Blanco como Porto rechazan y repudian este tipo de actuaciones y rechazan acusar a nadie en concreto sobre la posible autoría. El alcalde realiza un llamamiento a la «cordura» y a la responsabilidad de todos los ciudadanos. Blanco, que considera el gesto de la gaviota «un ataque á liberdade e un intento de intimidación», considera que este tipo de actuaciones son «despreciable, o modelo polo que non hai que seguir, un atentado á democracia». Asegura que no le afecta, pero añade que si hai gente «á que lle preocupa». Porto cree que lo único que logran estas actuaciones es crispar el ambiente.