Urbanismo denegó la modificación puntual de las normas subsidiarias
22 mar 2011 . Actualizado a las 10:59 h.La promoción de casi un centenar de viviendas en el centro de Cee que hace cinco años inició la empresa Lábaro y hoy continúa -tras el concurso de acreedores de la primera- la cooperativa Galivivienda XXI se ha topado con un nuevo escollo en su camino.
La Xunta decidió no aprobar la reforma puntual de las normas subsidiarias de Cee que teóricamente permitirían legalizar una obra parada justo con el último cambio de gobierno local por criterio municipal.
La decisión tomada por independientes y socialistas nada más llegar al gobierno local en el 2007 de parar la obra se basaba en denuncias de particulares -dijeron entonces- sobre en la presunta ilegalidad de la actuación puesta en marcha.
El Ayuntamiento asumió que la obra no se ajustaba a la normativa y puso freno al proyecto. La empresa promotora -entonces Lábaro- llegó a hablar de la posibilidad de llevar el casto al contencioso, pero finalmente no lo hizo.
Los contactos entre promotora y Ayuntamiento desembocaron en una posible solución al problema. La compañía redactaría un estudio justificando una reforma puntual de las normas subsidiarias que permitiera, entre otras cosas, ampliar el fondo de los bajos y ligar los pisos a aparcamientos subterráneos.
La modificación llegó al pleno de Cee tres años más tarde, en el 2010, y fue aprobada sin mayores problemas.
Faltaba que la Xunta diese el visto bueno definitivo a esa propuesta para que los problemas de la promoción se resolviesen de una vez por todas y las viviendas fuesen plenamente legales. Pero Urbanismo decidió no aprobar definitivamente la propuesta municipal, por lo que la obra, que ya está prácticamente terminada, está actualmente en una situación irregular.
El alcalde de Cee, Ramón Vigo, quitaba ayer hierro al problema, y aseguraba que en todo caso Urbanismo pedía que se hicieran unas modificaciones en las documentación presentada con correcciones a la propuesta inicialmente remitida a la Xunta.
Esos cambios, dice Vigo, ya se han realizado por parte de la oficina técnica municipal y están solo pendientes de que vuelva a pleno para su aprobación. «Penso que é un tema puramente técnico», decía ayer Vigo.
La próxima sesión que correspondía celebrar en Cee sería el próximo viernes, pero el regidor apuntó que como se acaba de celebrar uno, es posible que se aplace el siguiente hasta el mes de abril. Falta primero que el pleno apruebe la propuesta de la alcaldía y después que la Xunta de el visto bueno a la modificación para legalizar el edificio.
La obra de Lábaro surgió en pleno bum urbanístico en la Costa da Morte. A la paralización del inmueble por el Ayuntamiento en el 2007 se unió pronto un problema mayor para la empresa promotora, Lábaro. El pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la crisis acabaron con la propia compañía, que presentó concurso de acreedores con la obra a medio arrancar.
Muchos particulares habían dado una entrada para un piso allí. Finalmente se constituyó una cooperativa, Galivivienda XXI, para seguir con la construcción con costes más reducidos. La empezó Dragados y la continuó Germán Mouzo. Mientras la Xunta no apruebe el cambio puntual de las normas, la promoción no estará en una situación legal.