A finales del mes de marzo del año pasado, el ministerio de Fomento calculaba que la base de helicópteros de Salvamento Marítimo de Cee estaría operativa en diciembre del año 2010. De manera oficiosa, algunos responsables políticos manejaban la fecha del mes de noviembre como la más probable para colocar la primera piedra de las obras, con presencia ministerial incluida. No obstante, esos plazos se han ido demorando y de momento no se maneja ninguno con certeza.
La razón está en la falta de aprobación de tres licencias por parte de otros tantos organismos que pertenecen el Gobierno central, autonómico y local.
Según explicó un portavoz de Salvamento Marítimo, por un lado aún no se ha emitido el permiso medioambiental que corresponde al Ministerio de Medio Ambiente.
En segundo lugar, la Secretaría Xeral de Urbanismo, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, tampoco ha concedido la licencia urbanística correspondiente. Y, en tercer lugar, también está pendiente la que le corresponde al Concello de Cee.
Desde Salvamento, no obstante, destacaron el hecho de que el proyecto de las obras ya está elaborado, lo mismo que la dotación correspondiente y la parcela en la que se construirá la base. Son todos ellos avances importantes, añadió este portavoz, pero no suficientes y no se manejan fechas por el momento.
El alcalde de Cee, Ramón Vigo, indicó ayer que, en efecto, la licencia urbanística municipal está pendiente, pero eso es así porque depende necesariamente de la que emita la Xunta. «Tan pronto nos llegue, nosotros concedemos la nuestra. En la Secretaría Xeral de Urbanismo me han dicho que tratarán de agilizar el tema, y estamos esperando», añadió.
Vigo Sambade señala que la Administración tienen los ritmos que tiene, por lo que determinados proyectos se demoran más de los habitual. Y cree que, además, en la Costa da Morte, las tardanzas en las grandes infraestructuras son algo muy común, a la vista de lo que ha ocurrido en los últimos años, y este parece ser un ejemplo más. No obstante, es optimista y confía en que toda la parte administrativa se solucione pronto.