Los bateeiros de las rías de Arousa, Muros y Noia así como los de Corme hacen balance de las pérdidas ocasionadas por los temporales Xynthia y Flora, que asolaron a la comunidad gallega en este último mes y medio. Y las valoraciones no pueden ser más negativas. Algunos productores reconocen haber perdido la mitad de la cosecha prevista para este año. Eso, sin contar los destrozos ocasionados en las bateas.
Desde el colectivo de cultivos marinos de Corme se cifra en 120.000 euros las pérdidas causadas por ambos temporales. Esta cuantía se corresponde al hundimiento de dos artefactos flotantes por parte del Xynthia y otro más provocado por el Flora. En Arousa, cinco autónomos perdieron otras tantas bateas como consecuencia de los fuertes vientos. Sin embargo, en la zona sur de la ría arousana fue el Flora el que dejó más tocado al sector extractivo. La cifra de daños se situó en unos 27 millones de euros, a los que habría que añadir los ocasionados por el Xynthia.
Los profesionales recalcaron que tanto el Flora como el Xynthia se llevaron por delante un porcentaje importante del bivalvo que estaba listo para su comercialización y del desdoble -técnica que consiste en repartir los mejillones de una cuerda en dos o tres nuevas- de este año. De hecho, desde algunas agrupaciones, como la Federación de Asociaciones de Mejilloneros Arosa y norte, con sede en Boiro, se lamentaron de que algunas bateas han quedado limpias de molusco porque se fue al fondo por culpa de los fuertes vientos.
Préstamos
Sobre los daños causados por ambos temporales, desde diferentes agrupaciones arousanas, Muros, Noia y Corme, señalaron que estos se mueven entre los 12.000 y 15.000 euros por plataforma. Por eso, algunas entidades productoras se plantean solicitar préstamos al Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) para tratar de reactivar la actividad. Así, estudian pedir a la Administración en torno a los 12.000 euros, a un tipo de interés muy bajo a devolver en dos años, para reiniciar los trabajos de cría y desdoble.
Cabe recordar que los seguros solo cubren los daños ocasionados en la plataforma y en las pérdidas de producción superiores al 80%. Fuentes del sector apuntaron que un vivero a pleno rendimiento cuesta en torno a los 45.000 euros.
«La mayoría de las compañías piden unas primas muy elevadas por asegurar las bateas y la producción, que una parte importante de los productores no pueden satisfacer debido al descenso de las ventas y la incertidumbre sobre el futuro del sector. Por eso, la mayoría optamos solo por asegurar las bateas a terceros», explicó un bateeiro de Vilagarcía.