Los emigrantes en Suiza, pendientes del referéndum sobre las pensiones

La Voz

CARBALLO

La decisión que se tome afectará a centenares de personas que trabajan en el país helvético

08 mar 2010 . Actualizado a las 13:17 h.

Centenares de emigrantes de la Costa da Morte en Suiza, la mayoría aún en la nación helvética, pero algunos que ya regresaron y aún no han llegado a la edad de jubilación, estarán pendientes mañana de lo que se decida en el referéndum que para mañana domingo ha convocado el Consejo Federal (gobierno del país).

Los suizos deberán manifestar si aceptan o no el cambio a la bajada de la tasa de conversión del llamado segundo pilar de sus aportaciones para la pensión de jubilación. El Consejo cree que el cambio es necesario para paliar los efectos del alto índice de esperanza de vida y el descenso de los beneficios del capital que se ha ido ahorrando. La merma sería, en general, de entre un 8 y un 10%, y se haría efectiva a partir del 2014. «Se cadra, incluso antes», señala Luis Blanco, un berciano que forma parte de Unia, el mayor sindicato del país, que encabeza una potente campaña a favor del No, con lemas tan directos como No al robo de las rentas . Esta entidad, al igual que otras, permite calcular en su web cuál sería la pérdida de renta en función del capital aportado y de los años cotizados en el segundo pilar. Y aportan ejemplos prácticos: «Una mujer de 50 años que gane hoy en día 5.800 francos, perdería al jubilarse 36.900 francos. Un hombre de 36 que gane 6.000, perdería 51.600, y una mujer de 26 con un salario de 5.000, perdería hasta 62.000 francos».

Visto así, parece lógico que vaya a ganar el no. Desde Unia así lo entiende. Loly Bolay, natural de Corme, diputada en el Parlamento Cantonal de Ginebra (de la que fue presidenta) cree lo mismo, ya que incluso conoce gente de la derecha, la más partidaria de la variación, que está en contra de la modificación, pero prefiere esperar. «A ver qué pasa en la zona alemana, ahí es donde el voto puede variar», añade.

En su opinión, y así señala también Unia, son las compañías privadas aseguradoras las que están detrás de esta modificación, que sería la segunda en pocos años. Han perdido dinero en bolsa y necesitan recuperar ingreso, señalan. Pero la bajada significaría incumplir los preceptos de la Constitución suiza, que dice que el segundo pilar debe permitir el mantenimiento del nivel de vida que se llevaba antes de la jubilación, «pero con la masiva reducción de las pensiones, este objetivo está en peligro», dice Unia en los folletos que reparte. «Todos los asegurados pierden, y los suculentos beneficios son para las compañías de seguros, mayores cuanto más bajas sean las pensiones», añaden.

Este posible problema no lo tienen emigrantes como Antonio Otero Juncal, de Cabaleiros, que llegó a Suiza en 1962 y se jubila el mes que viene. Ya de vuelta, vivirá entre su parroquia natal, A Coruña y, muy posiblemente, Carballo. Pase lo que pase, a él no le tocará. Pero, aun así, está en contra: «Claro que estou en contra. En Suiza está habendo moitos recortes, as crise tamén afecta, o que ocorre é que non se fala tanto dela como en España». No obstante, comenta que los gallegos que llevan ya muchos años, por lo general escapan a esa situación.

El referéndum se celebrará mañana, pero muchos ya han podido votar por correo o Internet, como Bolay. Por eso al mediodía ya se sabrán los resultados.

La Costa da Morte (y sus municipios limítrofes) es la principal comarca de España con emigrantes en Suiza, con más o menos la mitad de los casi 17.000 coruñeses (los gallegos son 35.000) censados en el país centroeuropeo.