Un «carballés» de Vilar de Uz logra un escaño en la ciudad holandesa de Amersfoort

La Voz

CARBALLO

Ramón Smits Álvarez acude con frecuencia a la zona y se casó en Malpica

05 mar 2010 . Actualizado a las 13:00 h.

Hace poco más de dos semanas, Ramón Smits Álvarez auguraba que el 3 de marzo, en las elecciones municipales de la ciudad holandesa de Amersfoort, saldría elegido concejal por el Partido del Trabajo, el PvdA, equivalente al PSOE español. No era petulancia, sino el conocimiento de la ciudad en la que nació y el convencimiento de que su trabajo a pie de calle daría sus frutos.

Y eso que no es fácil lograr un acta en esta amable y rica ciudad de Utrecht, en la zona rica de los Países Bajos: hay muchos partidos, demasiados candidatos para pocos puestos (39) y las listas son abiertas. En otras palabras, da igual figurar arriba, en el medio o al final de la candidatura, lo que importa es que los electores te voten. Más o menos como las votaciones al Senado, pero con la diferencia de que aquí cada partido ofrece tres nombres, muchos menos que en Holanda.

Ramón, de 30 años de edad, tenía razón, y desde el miércoles por la noche es de nuevo concejal en Amersfoort. De nuevo, porque ya lo había sido entre 1999 y el 2006, año en el que no se presentó a los comicios para centrarse en su actividad privada. Cuatro años más tarde, ha vuelto. Ayer estaba contento. «Conseguín 563 votos directos, e iso é moito, porque entro de novo na política», explicaba desde Holanda. Y lo hacía en gallego, idioma que habla con naturalidad gracias a su madre, natural de Vilar de Uz, en Oza, de donde emigró a Holanda y se casó con un holandés.

Allí nació Ramón (es hijo único), pero sus vínculos con Carballo son muy fuertes, empezando por los familiares. «Vou unha ou dúas veces ao ano», señala. Con Carballo, y con la comarca. Tiene un piso en la calle de la Estrella, se están haciendo una casa en Oza, se casó el verano pasado con una neerlandesa en la iglesia de San Xulián de Malpica y tiene excelentes amigos en Leiloio. Además, conoce algunos de los principales puntos de la Costa da Morte y se informa de cuanto ocurre en la zona, cada día, gracias a la edición digital de La Voz de Galicia.

Cuando se convirtió en el concejal más joven de Holanda, Ramón desarrolló tareas de gobierno local. Está orgulloso del trabajo de aquellos años, que permitió ofrecer transporte público gratuito a los mayores de 65 años o aumentar los carriles bici, entre otros logros. Se encargaba de los deportes, el tráfico y las infraestructuras.

Sabe que gobernar ahora va a ser más complicado: sacamos seis dos 39, e perdemos catro», explica. Son la segunda fuerza más votada, empatados con los liberales y por debajo de un agrupación local, con siete escaños.

Los verdes y los demócratas lograron cinco cada uno; los cristianodemócratas, cuatro; la unión cristiana, tres; los socialistas, dos, y la derecha popular, uno. Habrá que negociar y formar coaliciones a varias bandas, algo habitual en Holanda, así que a lo mejor gobierna, pero puede que no. En los próximos días se sabrá. «Hai parte do partido que quere estar na oposición», señala. Y eso que llevan 60 años en el gobierno.

Ramón trabaja como asesor jurídico para fondos de inversión. Él está especializado en lugares como las islas Cayman. Siempre ha trabajado en Amersfoort, salvo un pequeño período en Bruselas. Más información sobre Ramón Smits y sobre los resultados de las elecciones en Holanda en la página 26 (sección de Internacional).