La técnica consiste en dibujar con leche sobre la taza de café a la vista del cliente
26 feb 2010 . Actualizado a las 14:46 h.Medio minuto se tarda en dibujar a Castelao o una rosa sobre la taza de café. La fórmula para impresionar a los clientes con una exhibición de latte art también suena sencilla: «Moita práctica e moito leite tirado. A clave, o pulso». Pero solo lo es cuando, como en el caso de Víctor Couto, uno ha ganado el Campeonato Gallego de Baristas (especialistas en el arte del café).
Las instrucciones posteriores del experto complican el asunto: se necesita un expreso perfecto con crema, conseguir también una textura cremosa en la leche, tirarla desde lo alto de modo que caiga primero líquido, no crema, y dibujar con buen pulso. Se pinta meneando la jarra, pero vale -excepto en concursos -ayudarse con un palillo. En ese caso se pinta con café sobre leche. La proporción en la taza debe ser un tercio de café, otro de leche y otro de crema de leche.
El invento es italiano. El Picasso de esta tendencia es Luigi Lupi, que vino a Galicia en el 2008 de la mano de Augusto Morales, torrefactor de Café Veracruz y presidente de la Asociación de Baristas de Galicia. «Empezó como moda, pero ya es una cultura», sostiene. El testigo de Lupi lo recogió el profesor Xosé Ríos en la Escola de Hostelería del IES de Foz, y A Mariña lucense tiene hoy a los mejores gurús. Uno de ellos es Sofía Prieto, campeona gallega y tercera en el Campeonato de España de Baristas, que atiende las peticiones de sus clientes en su cafetería de Burela, A Fazenda. «É difícil lograr textura de crema co vapor da cafeteira», admite.
En A Coruña, Martín Prieto tarda «15 segundos» en dibujar la torre de Hércules en el local en que trabaja, Kiu. Adquirió su técnica «viendo vídeos en YouTube».