El sueño que llegó trotando

Luisa Gutiérrez

CARBALLO

Cada vez son más los niños que acuden a clases de equitación, no solo como actividad lúdica, sino también como terapia

10 jun 2009 . Actualizado a las 10:45 h.

Al igual que el personaje interpretado por Robert Redford en El hombre que susurraba a los caballos, Roberto Cotelo encontró su vocación gracias a estos animales. Este joven dirige un centro ecuestre en Razo, en el que además de impartir clases de equitación, realiza pupilaje, doma y rutas guiadas por el campo. En realidad, a lo largo de su vida siempre ha estado rodeado de caballos. «Na casa sempre tivemos e, por iso, foi algo que me chamou a atención desde pequeno», explica.

Fue al terminar sus estudios en Fonteboa, y motivado por un profesor que lo animó a perseguir su sueño, cuando decidió ir más allá y dirigir su futuro profesional por este camino. «Tiven que mudarme a Sevilla, onde me fixen técnico deportivo de equitación, prepareime a conciencia ata facerme profesional. Tamén competín e participei en concursos». Como muchos vecinos, el carballés tuvo que emigrar para formarse.

Su empresa

Cuando llegó el momento de volver lo tuvo claro, tras trabajar en varias empresas, llegó la oportunidad de abrir su propia hípica. Fue hace algo más de un año, en mitad de una crisis que ha trastocado todas las economías, y aun así el proyecto sigue adelante y con buenos resultados. «Ao principio todo eran riscos, pero o certo é que por aquí non hai instalacións deste tipo, polo que está tendo bastante boa acollida. Ao principio foi máis duro, empecei cunha nena, pero o boca a boca nestes casos funciona e así foi como se foron apuntando o restos dos alumnos», explica Roberto.

El joven, además de dar clases de equitación, ofrece servicios de pupilaje de caballos, y dispone de 15 cuadras, que alquila. «É un traballo moi bonito, pero o certo é que require unha dedicación constante porque, aínda que me botan unha man os meus pais, ademais de dar as clases, teño que limpar cada días as cuadras e coidar os cabalos, agora mesmo, paso todo o día traballando, pero coa sorte de poder facer o que máis me gusta», asegura Cotelo. Otra de las actividades que realiza son las rutas a caballo por el campo, una actividad ideal ahora que se acerca el verano para disfrutar del paisaje y la naturaleza del entorno bergantiñán.