Pese a que parezca increíble, Suiza vuelve a estar en el punto de mira de muchos vecinos de la Costa da Morte como alternativa a la crisis económica que azota la comarca y, en general, el país. En otras ocasiones, especialmente desde principios de los noventa, el área mediterránea y, sobre todo, Canarias, eran la alternativa a quienes buscaban zonas con posibilidades laborales y buenas remuneraciones, especialmente en el sector de la construcción y el de servicios. Pero esa jauja hace ya mucho que se acabó.
Las Canarias, con casi un 26% de tasa de paro, dejaron de ser afortunadas para los gallegos con la crisis, y muy notablemente para la Costa da Morte, de donde en los tiempos de bonanza emigraron incluso familias enteras de Camariñas, Fisterra, Muxía o Carnota, entre otros.
Son muchos los retornados de esta emigración interior los que ahora miran hacia Suiza como alternativa real. En otros casos lo hacen los que ha vivieron su época laboral en la nación helvética y decidieron regresar hace una década o más, confiados en un futuro mejor en su lugar de nacimiento.
Pero, como las cosas no están saliendo como pensaban, vuelven. Algunos ya se lo barruntaban a finales del año pasado, como el presidente del Centro Galego de Lausana (natural de Lamas-Zas), quien avisaba de que podía pasar algo como lo que el ya veía en las calles con los portugueses, primeros en sufrir la crisis y primeros en volver a Suiza. Lo avisaba el malpicán Pedro Hombre Pombo, presidente de la Federación de Sociedades Galegas en Suíza, viendo los datos, entonces a cuentagotas, que le iban pasando del consulado.
Y ahora lo van constatando. Lo hizo ayer el propio Hombre, dibujando un panorama caso de los años setenta, cuando aquí no había futuro y no quedaba otra que buscarlo en el exterior. Coincide el vimiancés Raimundo Insua, secretario del Consejo de Residentes Españoles en Berna, quien tiene noticia ya de varios casos de retorno del retorno. Lo ratifica el responsable de una agencia de viajes de Carballo, que ahora expende más billetes de avión para Suiza. Y lo relataba ayer Ángel Vázquez, taxista de Baio que viaja a Suiza al menos dos veces al mes. Él mismo ha tenido clientes de vecinos que vuelven a intentarlo o que, sin haber estado nunca, prueban suerte en Suiza, un país con una densa red de fábricas hasta en los pueblos más pequeños, y en el que la construcción sigue siendo importante en algunos cantones. Además, la línea de autobús Vimianzo-Zúrich recupera bríos.
Los datos
En Suiza viven 87.670 españoles. El 40%, 35.315, son gallegos. Casi la mitad, 16.993, coruñeses (el 20% del total español), y de esa cifra, a su vez, la mitad procede de la Costa da Morte y sus municipios de influencia.