Los estrenos de la semana: «Live is Life. La gran aventura», «Todo a la vez en todas partes» y «El Duque»

La Voz

CULTURA

Los críticos de La Voz dan su visión sobre tres filmes recién estrenado

04 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Qué tiempos aquellos...

 

Miguel Anxo Fernández

La canción de la banda austríaca Opus Live is life (1984) que da título al filme sobrevuela una trama ambientada en 1985 sobre la historia escrita por Albert Espinosa recreada en el imaginario personal y cinéfilo de Dani de la Torre (Monforte, 1975). El realizador lugués debutó en el largometraje con El desconocido (2015), a la que siguió La sombra de la ley (2018) y la serie La Unidad —de la que prepara ya la tercera temporada—, que lo confirman, con su querencia especial por el thriller y la acción, al manejar la perfección los resortes formales y narrativos, entre lo más solvente del cine español. Ahora cambia de registro.

Digo lo de personal porque ha reconocido que trasladó al celuloide la que fue su Arcadia feliz, la Ribeira Sacra, ese territorio mágico que comparten Lugo y Ourense por el que correteó siendo un chaval como son los cinco protagonistas, juntos en su último verano de reencuentro, con el adiós a la inocencia flotando en el aire, cuando la amistad cobra otra dimensión y los primeros amores irrumpen con fuerza.

Y lo de cinéfilo porque Live is Life es un bonito ejercicio de nostalgia hacia aquel cine ochentero que tuvo en Los Goonies (Richard Donner, 1985, sobre una historia de Spielberg, que coprodujo y estuvo en el montaje) a uno de sus mayores éxitos. La secuencia de nuestros protagonistas, entre los sepulcros antropomorfos de San Pedro de Rocas, va directa hacia aquel cine, que combinaba acción y aventura, y De la Torre traslada a un paisaje y a unos ambientes que le son queridos, para derivar en una película que resistirá el vendaval del tiempo porque sus mimbres narrativos son clásicos, sus personajes son próximos, aunque, es verdad, irrumpe en un mercado y con una coyuntura a priori adversos. No hay superhéroes, pero son héroes a su manera. No hay truculencias, porque son humanos. La amistad y la solidaridad, como valor supremo, frente a unos malotes que también lucen corazón. Tiempos aquellos, qué tiempos.

«LIVE IS LIFE. LA GRAN AVENTURA»

España, 2021.

Director: Dani de la Torre.

Intérpretes: Adrián Baena, Juan del Pozo, Raúl del Pozo, David Rodríguez, Javier Casellas, Fernando Morán, Mercedes Castro.

Comedia / drama. 109 minutos.

.

Universo de paso

 

Eduardo Galán Blanco

Esta película será de culto porque va a epatar a muchos. A nosotros nos ha agotado con sus excesos narrativos. El montaje apabullante y los continuos saltos interdimensionales son virtuosos pero no consiguen esconder la simplicidad del planteamiento argumental: la insatisfacción de una inmigrante china en EE.UU. que busca en otros mundos lo que no tiene en este. El título lo adelanta: Todo a la vez en todas partes. Como en la Alicia de Lewis Carroll, la protagonista se rebela ante su realidad —cuidar el negocio familiar, una lavandería— y el multiverso —¡maldita palabreja!— de los virtuales se abre paso para volvernos tarumbas.

El arranque no es malo, ligeramente kafkiano. Lo primero que vemos es el lío cotidiano de nuestra heroína —filtrado por un espejo, a lo Carroll—, revisando cientos de papeles para una inspección de Hacienda. La cosa tiene su gracia: en las oficinas tributarias arranca la acción, que incluye donuts agujero negro, peleas a lo Jackie Chan y banderas americanas como arma arrojadiza. Como en Alicia, la ingestión de sustancias corrientes —chicles mágicos— actúa para viajar en espacio y tiempo. Michelle Yeoh se autoparodia (Tigre y dragón) enfrentándose a la funcionaria auditora (irreconocible Jamie Lee Curtis) y a un álter ego de su hija lesbiana a la que no reconoce su condición sexual (magnífica Stephanie Hsu). También hay que destacar la presencia de James Hong (93 años, más de 400 filmes) como el abuelito de la historia.

Entre tanto Alfaverso y Saltoverso, quizás con media hora menos de mareo no estaríamos tan de paso.

«EVERYTHING EVERYWHERE ALL AT ONCE»

Estados Unidos, 2021.

Directores: Dan Kwan y Daniel Schinert.

Intérpretes: Michelle Yeoh, Stephanie Hsu, Ke Huy Quan, Jamie Lee Curtis, James Hong, Jenny Slate, Tallie Medel, Harry Shum Jr., Biff Wiff.

Comedia / ciencia ficción. 139 minutos.

Yo soy tú, tú eres yo

 

E. G. Blanco

Nos gustan las películas que giran alrededor de personajes fueraborda, como el que interpreta el sin par Jim Broadbent en El duque. La película de Roger Michell (director de Nothing Hill) cuenta la historia real, acontecida a comienzos de los años sesenta, del esperpéntico robo en la National Gallery —algo así como un lo coges y te vas— del cuadro del duque de Wellington pintado por Goya. El caso fue muy célebre y el juicio tuvo una importante repercusión social. El tono de El duque es el de una comedia agridulce, a veces disparatada, ciertamente costumbrista pero también con muchas deudas al cine social inglés.

El protagonista es un viejo casi septuagenario, tierno antisistema que ha hecho de su vida un pequeño desastre, a punto de llegar a la jubilación sin trabajo estable, viviendo en un ingenuo mundo de fantasía semianarquista: «El Estado se ha gastado 140.000 libras en comprar esa pintura y con el dinero podría pagarle la cuota de la BBC a 3.500 jubilados». Los ojillos azules alocados de Broadbent brillan juguetones bajo las grandes gafas de pasta y casi todo es jubiloso mientras él está ante la cámara. Broadbent encarna el hermoso desastre como nadie. Y ya hablamos de pura alquimia indescifrable cuando el Quijote se enfrenta a su Sancho, una Helen Mirren austera, seca, pura coraza de represión ante el infortunio, sexagenaria que limpia casas de ricos y que tiene los pies hundidos en la tierra. Desde The Queen, a Mirren se le ha quedado cara de reina de Inglaterra para siempre —y de Alma Reville y de Catalina la Grande— y su severidad es un prodigio de presencia.

A veces, el filme El duque va a piñón fijo pero la sensación final es muy cálida, especialmente en ese monólogo del club de la comedia en el que se convierte el juicio —«yo soy tú, tú eres yo»—, muy de Capra, digno del Gary Cooper o del James Sewart de Juan Nadie o de Caballero sin espada.

«THE DUKE»

Reino Unido, 2020.

Director: Roger Michell.

Intérpretes: Jim Broadbent, Helen Mirren, Fionn Whitehead, Matthew Goode, Charlotte Spencer, Anna Maxwell Martin, Jack Bandeira.

Comedia dramática. 94 minutos.