Personas de todas las edades compartieron la celebración de San Juan con sardinas y churrasco al lado de las hogueras Barbanza celebró por todo lo alto la noche de San Juan. El que ayer fuera día laborable no restó brillo a la pagana celebración, y hubo hogueras y sardiñadas en todos los rincones. Personas de todas las edades se sumaron a los festejos, pero fueron los más jóvenes quienes, como siempre, se retiraron los últimos, algunos muy avanzado el día porque la noche más corta les había sabido a poco. Las consecuencias fueron, más o menos, las de todos los años: alguna gamberrada que otra. Por ejemplo, en Cespón apagaron el alumbrado público, y en Lousame más de un vecino se encontró ayer con que su casa no tenía portal.
ABDÓN DORCA