Numerosos problemas derivados de la obra de la autovía siguen vigentes

María Hermida
María Hermida RIBEIRA/LA VOZ.

BARBANZA

Hay accesos en mal estado, conducciones de agua que quedaron arrasadas y vecinos que piden pantallas antirruido

15 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Tal día como hoy, pero de hace dos años, el gobierno de Emilio Pérez Touriño, con un plante de los alcaldes de por medio -solamente había asistido el regidor de Rianxo y otros de fuera de Arousa Norte- y pinchos de diseño para caldear el ambiente, inauguraba la autovía de Barbanza. Ese día cambiaba totalmente el rumbo de las comunicaciones en la comarca, dándose un paso de gigante en la seguridad vial. Así lo reconocen políticos de todos los colores, vecinos y fuerzas vivas. Sin embargo, parte de aquel cabreo que alejó a los regidores de la histórica inauguración aún se mantiene. Y es que nadie discute que la carretera es una bendición, lo que pasa es que hay numerosas quejas por los problemas derivados de su construcción que, en el segundo aniversario del vial, siguen vivos y coleando.

Las quejas llegan, sobre todo, desde Boiro y Rianxo. Podría pensarse que los ejecutivos se quejan a la Xunta con respecto a los problemas derivados de la construcción de la carretera porque ahora manda en Santiago el PP, y los gobiernos de Rianxo y Boiro son de PSOE y BNG. Pero hay que decir que boirenses y rianxeiros ya fueron muy críticos cuando en San Caetano decidían los suyos. ¿Por qué están descontentos? Desde Rianxo, el Concello explica que en su día se solicitaron pantallas antirruido para distintos puntos donde las casas quedaban pegadas a la autovía. Y que, sin embargo, no se colocaron al 100%. Citan una zona de Vilas donde los residentes se quejan por esta cuestión. También hablan de accesos que quedaron con muchas deficiencias en Iñobre y cuentan un caso bastante preocupante de Asados. Al parecer, en su momento, a raíz de la obra, se cortó una pista forestal. Sigue así, y, lo que es peor, no hay ningún indicativo que le indique al conductor o viandante de que se va a encontrar con un barranco.

Suma y sigue

En Boiro, más de lo mismo. El Concello informó de que los comuneros de Lampón están sopesando recurrir a la vía judicial por cómo quedaron los accesos al monte. También hay problemas con conducciones de aguas que quedaron dañadas y está el asunto de la glorieta de Espiñeira -la que está en la carretera que va a Noia-. La hizo Sacyr, adjudicataria de la carretera, y se producen numerosos accidentes. El Concello se quejó a la empresa y a la propia Xunta y no le hicieron caso. Para completar el panorama, cabe destacar que el PP se apuró a prometer en campaña que pondría guardarraíles dobles en toda la carretera, pero que, de momento, no cumplió.

Distintas fuentes aluden a que hubo un problema entre la Xunta y la adjudicataria del vial, Sacyr, y que eso provocó que no se hiciesen las mejoras. Ahora, a la vista de que se está ampliando la rotonda de Xarás -otro de los asuntos pendientes- parece que esa disputa se arregló. A ver si, en virtud de ello, se pone coto a los problemas que denuncian los concellos.