En la carretera sí hay controles casi diarios de velocidad mediante dispositivos ubicados en vehículos
04 ago 2010 . Actualizado a las 11:31 h.Hace ahora un año, en la autovía de Barbanza fueron colocados unos rótulos azules que avisan de que en la carretera hay radares fijos. Además, en aquel momento, unos operarios se encargaron de poner los típicos aparatos de control de velocidad en varios puntos del vial. Sin embargo, en ese entonces ya se dijo que los dispositivos no empezaban a funcionar de inmediato, ya que a la Dirección General de Tráfico todavía le faltaba realizar unas comprobaciones. Un año después, la puesta en marcha de los radares aún no se produjo, ni tampoco hay una fecha fijada para ello. Por tanto, esa duda que asalta a muchos conductores, es decir, si esos aparatitos que ve a orillas del vial funcionan o no, tiene una respuesta bien clara: por el momento no.
Según indican desde la Dirección General de Tráfico, son varios los trámites burocráticos y los requisitos técnicos que han de cumplirse para que los radares fijos se pongan en funcionamiento. De ahí que se haya retrasado esta cuestión. Además, también se quiso ir con lentitud para ver cómo se comportaba el tráfico y, posteriormente, colocar los aparatos de control de la velocidad en los sitios donde más problemas se detectasen.
Desde la Dirección General de Tráfico no dudaron en señalar que, en líneas generales, y en un contexto de mejora de la siniestralidad en el conjunto de las carreteras gallegas, el tráfico en la autovía se está comportando de forma idónea. Y es que, afortunadamente, las estadísticas de accidentes de la carretera barbanzana, inaugurada en diciembre del 2008, nada tienen que ver con las de la mal llamada vía rápida. En casi dos años de funcionamiento de este vial, solamente se registró un accidente de tráfico con víctimas mortales. Y la mayoría de los percances que hubo fueron con heridos o solamente con lesionados de levedad.
Con el tráfico comportándose, en líneas generales, de forma adecuada, ya hace tiempo que se decidió que los radares fijos, esos que todavía no funcionan, estarían en cuatro puntos de la carretera. Si uno circula de Padrón a Ribeira, los topará en el punto kilómetro 5,1, a la altura de Rois, y en el 10,8, cerca de la salida de Bexo. Si el viaje se hace a la inversa, desde Santa Uxía hacia las tierras padronesas, están en el kilómetro 20,03, en Boiro, y en el 26,5, en el límite del municipio boirense con el rianxeiro.
Casi permanentes
De todas formas, aunque no hay radares fijos en la carretera, los conductores deben saber que sí hay controles casi permanentes de la velocidad a través de dispositivos ubicados en los coches de la Guardia Civil de Tráfico. Uno de los puntos donde más veces se ve a los agentes es en la desembocadura de la carretera en Santa Uxía, en un tramo de la carretera que está limitado a 80 por hora. Después de que la Xunta cambiase las señales, en casi toda la autovía puede circularse a 120 por hora. Como se trata de una vía de alta capacidad, no se puede rebasar esa velocidad para adelantar.