Los proyectos de ahorro energético constituyen el segundo punto fuerte de la inversión en los ayuntamientos
05 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El segundo plan anticrisis aprobado por el Estado deja en la comarca 13,3 millones de euros, 8,5 menos que el primero. De forma mayoritaria, y salvo contadas excepciones, las obras de saneamiento se llevan la mayor parte de los fondos. Una estimación efectuada a partir de los datos aportados ayer por los gobiernos locales permite cifrar en 6 o 7 millones el gasto que se efectuará en la instalación de redes de alcantarillado. Concellos como el de Carnota destinan la totalidad de la inversión, 428.582 euros, a este capítulo.
El mandatario, José Oreiro, señala que el municipio posee una depuradora y una canalización primaria e indica: «É irracional non ter enganchados os domicilios a esa rede. Esa conexión non a poden afrontar as arcas municipais, por iso aproveitamos os cartos do Estado. De xeito simultáneo, a Xunta está investindo 200.000 euros en saneamento en Lira e esta mesma semana fixen xestións co conselleiro Agustín Hernández para abordar a conexión de Lariño».
En el caso pobrense, por ejemplo, el 40% se irá para ampliar la canalización de aguas residuales y en Mazaricos, entre saneamiento y traída de aguas se reparten casi el 50% de la tarta inversora. Lo mismo sucede en Lousame o en Outes. En este último municipio, el alcalde, Carlos López Crespo, indica que solo quedan algunos núcleos sin canalización de residuos y quiere subsanarse esta deficiencia.
Paneles solares
El segundo pilar del gasto que harán los ejecutivos con el dinero del programa estatal está relacionado con el ahorro energético. En concreto, Muros, Rianxo y Noia son los concellos que apuestan decididamente por este apartado. En los dos últimos está prevista la instalación de paneles solares en pabellones deportivos y, en el caso noiés, también en el campo de fútbol de San Lázaro. La piscina muradana ya hace tiempo que se aprovecha de las energías renovables. Además, en estas cuatro localidades se cambiarán luminarias, tanto en el casco urbano como en varios núcleos.
Por su parte, Boiro destinará el grueso de los dos millones de euros a culminar dos de los proyectos iniciados con el primer fondo estatal, como el vivero de empresas y el aparcamiento subterráneo y el área de ocio de Barraña.
Además de paliar la delicada situación en la que se encuentran las arcas municipales debido a la caída de ingresos, el plan anticrisis tiene un propósito claro: favorecer la creación de empleo. Por este motivo, los proyectos que presentan las Administraciones locales deben incluir el número de operarios necesario para ejecutar cada uno de ellos.
En esta ocasión, la previsión es que proporcione ocupación a 467 personas. Noia y Ribeira son los ayuntamientos que esperan necesitar más mano de obra. Se trata de una estimación, como ocurrió con el plan anterior. De hecho, con los fondos del 2009 los gobiernos locales preveían crear 800 puestos y, finalmente, fueron cerca de mil las contrataciones.
De igual manera, los ejecutivos apostarán por las empresas de la zona.