Viños da Terra prevé llegar este año a una producción de 100.000 botellas

BARBANZA

La estabilidad meteorológica de septiembre resultó clave para que la uva madurase a tiempo

15 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los cerca de setenta productores y cuatro bodegueros que cosechan el Viño da Terra de Barbanza e Iria -un caldo que hace dos años consiguió una Identificación Geográfica Protegida para poder ser comercializado- se muestran satisfechos por los resultados de la vendimia de este año, que se dio por concluida a finales de septiembre. Así lo confirmaron varios viticultores consultados. El más explícito en este sentido fue el bodeguero pobrense Francisco Crusat. «Este año esperamos alcanzar la barrera de producción de las 100.000 botellas». Y añadió: «Estamos logrando que estos caldos sean cada vez más reconocidos, tanto a nivel local como autonómico».

Su opinión es compartida por el profesional boirense Antonio Saborido: «Si en la cosecha del pasado año logré poner en el mercado cerca de 4.000 botellas, este año superarán las 5.000 envases comercializados». Y es que se espera un incremento medio de la producción en torno al 20% con respecto al último ejercicio.

Optimismo

El motivo para tanto optimismo se debe, según los viticultores, a la «excelente calidad de la materia prima y a la gran cantidad de producto recogido». Una de las claves del éxito de esta tercera cosecha -desde que se puso en marcha la Identificación Geográfica Protegida- radica en la excelente meteorología registrada en el último mes

De no ser por el buen tiempo de septiembre, una parte de la producción se habría perdido. El sol y las altas temperaturas, unido a las ausencias de heladas y nieblas, contribuyeron de forma definitiva a que los frutos alcanzasen su maduración óptima -unos 12,5 grados de acidez-.

Eso sí, una parte importante de los profesionales que participaron en la vendimia en la comarca prefirieron retrasarla entre una semana y diez días para esperar el momento idóneo para iniciar los trabajos. «Hubo que arriesgarse porque en agosto la vid aún estaba muy floja y no se podía recoger. Así como septiembre vino muy bueno, pudo haber sido malo y una parte de la cosecha se habría ido al garete. Por suerte, el tiempo aguantó y se consiguió una magnífica uva», comentó un trabajador de A Pobra.

Medio rural

Los testimonios aportados por productores y bodegueros de las comarcas de Barbanza e Iria, que confirman la buena cosecha de este año para el Viño da Terra, los refrendaron ayer desde la Consellería de Medio Rural. «En el 2008 se lograron contabilizar cerca de 11.000 kilos de uva de esta Indicación Geográfica Protegida, y este año sobrepasarán los 20.000, según las últimas estimaciones que tenemos anotadas», apuntaron desde la Xunta de Galicia. Por lo tanto, las perspectivas de la campaña son muy buenas.

Los productores hablan de cinco modalidades de uva dentro de la Identificación Geográfica Protegida -treixadura, albariño, godello, torrontés y raposo (similar al albariño)-cuyos rendimientos oscilan entre las 7 y las 10 toneladas por hectárea de la modalidad de albariño y las 14-16 de la variante torrontés.