La merma del dinero procedente del ICIO lleva a los gobiernos locales a intentar rebajar el gasto corriente
08 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La crisis en el sector de la construcción tiene una larga lista de afectados, entre los que se encuentran los ayuntamientos, que han visto reducido considerablemente su volumen de ingresos. Las cifras son claras y dejan pocas dudas sobre las dificultades por las que atraviesan las Administraciones locales para hacer frente a sus crecientes gastos con menores recursos. Tanto en el 2006 como en el 2007, el conjunto de los concellos de la comarca percibieron, en concepto de licencias de obra, diez millones de euros. La cifra se redujo a los seis millones el pasado año y la previsión para este se rebaja un 50%, quedándose en 3,2.
Los presupuestos para el 2009 de Lousame y Mazaricos son los únicos que mantienen la cifra del 2008 o, incluso, la incrementan ligeramente, pero tiene una justificación. En el caso lousamiano el alcalde, Santiago Freire, explica que la solicitud de permisos para edificar ha caído un 50%, pero el hecho de que se haya solicitado autorización para unas granjas les permite mantener el tipo. Por lo que respecta a Mazaricos, su regidor, José Manuel Santos, indica que la cifra sube en cinco mil euros con respecto al 2008 por la obra realizada en una subestación.
Medidas
Ante esta situación, los gobiernos han establecido medidas para sacar el máximo provecho a sus recursos monetarios. La reducción del gasto corriente y la congelación de los salarios de las personas con dedicación exclusiva se han generalizado.
También, la mayoría de los responsables municipales hablan de priorizar las inversiones, lo que en la práctica supone una disminución del dinero para obras y coinciden en que no habrá recortes en el área de servicios sociales.
Igualmente, se ha extendido la revisión de los padrones de contribuyentes para que todos paguen por servicios como el alcantarillado o la recogida de basuras. Al haberse edificado tanto había desfases, especialmente entre quienes adquirieron pisos como segunda residencia.
Sin embargo, junto a estas medidas de carácter común aparecen otras que evidencian la necesidad que aumentar ingresos que tienen las Administraciones locales.
En Carnota se está haciendo un estudio para incorporar los parques eólicos al impuesto de bienes inmuebles de carácter especial y que, de esta forma, el Concello pueda cobrar un canon. Todavía se desconoce a cuánto pueden ascender los ingresos, pero el mandatario, José Oreiro, califica la medida de respiro económico y añade: «O que non ten sentido é que as eólicas teñan unha serie de beneficios e os concellos non reciban nada».
Por su parte, los boirenses quieren sacar rendimiento a su patrimonio y, por ejemplo, determinaron fijar un alquiler para una finca que estaba siendo usada de manera gratuita por una empresa.
Al mismo tiempo, la edila de Facenda Dores Torrado, explica que ahora en el plan económico se han efectuado consignaciones por departamentos para que cada concejal se responsabilice de su presupuesto. Con esto se pretende que exista un mayor control del gasto y mayor corresponsabilidad.